¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

“Ahora sí tenemos esperanzas de enterrar a mi abuelo en su tierra”

La familia de la langreana Maribel luna, que lleva una década litigando para exhumar los restos de su abuelo de la cripta del Valle de los Caídos, espera que ahora llegue el momento de poder enterrarle dignamente

Los técnicos del CSIC entran en el recinto del Valle de los Caídos / ()

Los trabajos encargados por Patrimonio Nacional para determinar las posibilidades de recuperación de los restos de los hermanos Lapeña y otros dos soldados enterrados en el Valle de los Caídos están llevando la esperanza a multitud de familias que llevan años litigando para poder exhumar de aquel lugar los huesos de algún familiar. Es el caso de la langreana Maribel Luna Baragaño. Su abuelo, Aquilino Baragaño Montes, al que conocían como El Ruiseñor de Langreo, fue muerto en Salas en plena Guerra Civil, en 1937. Después, su cadáver fue enterrado en el cementerio de este concejo asturiano y exhumado en 1959 para trasladarlo, junto a decenas de miles más, al Valle de los Caídos. Nos lo cuenta en Asturias Hoy por Hoy.

Desde hace una década, esta familia asturiana lleva litigando para recuperar los restos del abuelo. El camino ha sido largo y, de momento, les ha llevado ante el Tribunal de Estrasburgo, tras más de diez años luchando por poder enterrarlo en su tierra. Por eso Maribel observa con esperanza los trabajos encargados por Patrimonio Nacional para determinar las posibilidades de exhumar los restos de los Hermanos Manuel y Antonio Lapeña y los soldados Pedro Gil Calonge y Juan González Moreno. Maribel está convencida de que “ahora parece que se ha abierto una puerta que pueda permitir traer a mi abuelo de vuelta sin esperar al fallo del tribunal europeo”.

Los técnicos están realizando los trabajos preliminares de cara a establecer las posibilidades de acceso a al piso tercero de la cripta del sepulcro de la Basílica de Santa Cruz, así como a determinar su estado, aunque ya han advertido de que si los columbarios se han deteriorado y se han convertido en un osario en el que los restos se encuentren mezclados, esto traería consigo una odisea burocrática para las familias con resultados inciertos. Aun Así, Maribel muestra su optimismo: “Ya vemos algo de luz en ello. Los restos de mi abuelo están identificados y muy cerca de las urnas que buscan durante estos días”. El camino se ve más despejado, pero el tránsito puede que resulte lento todavía.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?