Trabajo estudia la muerte de dos trabajadores de Metro expuestos al amianto

  • Los dos trabajaron durante años, sin saberlo, manipulando piezas con amianto.
  • Comisiones Obreras ha remitido sus informes médicos a Inspección de Trabajo y a la dirección de Metro de Madrid para que reconozca sus casos como Enfermedad Profesional.

Inspección de Trabajo investiga la muerte de dos trabajadores por estar expuestos a amianto /

Eran dos empleados del Metro de Madrid, encargados del mantenimiento de los trenes. Los dos han trabajado durante años manipulando, sin saberlo, piezas con amianto. Uno de ellos se jubiló en 2003 y 10 años después murió por un cáncer de pulmón. El segundo, fue despedido en un ERE y falleció, también con un cáncer de pulmón, el verano pasado.

Comisiones Obreras ha remitido los informes médicos de ambos tanto a la dirección de Metro de Madrid como a la Inspección de Trabajo para que reconozca sus casos como Enfermedad Profesional: "Solicitamos que, lo antes posible, se reconozca que su fallecimiento fue producido por una Enfermedad Profesional", escriben en dos escritos con fecha de 8 y 9 de mayo de 2018, a los que ha tenido acceso la Cadena SER.

"Creemos que sus enfermedades son consecuencia de trabajar con amianto", explica Alfonso Blanco, delegado de Comisiones Obreras, "trabajaban en los equipos del tren, con piezas con amianto. Las hemos lijado y soplado, tal y como mandaban las normas técnicas. Nosotros seguíamos unos protocolos y en esos protocolos nunca ha figurado que las piezas contenían amianto o que estábamos manipulando o trabajando con amianto".

Escrito de Comisiones Obreras a la dirección de Metro de Madrid para que reconoza el caso como Enfermedad Profesional. / CADENA SER

Desde Metro, aseguran que han recibido la información y que van a estudiar los dos casos. Además, están haciendo pruebas médicas a los trabajadores que han podido estar en contacto con este material tóxico. Ya han realizado 391 y todas han dado negativo. Según Comisiones Obreras, en esas revisiones médicas faltan los jubilados. "Lo que debería hacer Metro es hacer una lista con todos los empleados que hemos estado manipulando y tocando elementos con amianto, pero muchos compañeros están jubilados. Tiene que ser la compañía quien pase esos datos a la Seguridad Social porque ellos no son adivinos, si no tienen datos de una persona no pueden actuar".

No es hasta febrero de 2018, cuando Metro elabora un protocolo de actuación y lo hace después de un requerimiento de la Inspección de Trabajo, a pesar de saber, desde 2003, que en al menos un centenar de vehículos y en más 60 estaciones había amianto. Así lo recoge el departamento de prevención laboral de la empresa en una encuesta que remiten a la Comisión Nacional de Salud y Seguridad en el Trabajo.

En esa misma encuesta, en 2003, la compañía responde que no tiene datos sobre cuántos trabajadores han podido estar en contacto con el material y asegura que "no procede" utilizar un protocolo de vigilancia sanitaria específica, porque "no existe la causa que lo motive".

"Tienen que hacer los deberes que no han hecho desde 2003"

Este año sí han elaborado un protocolo, después del requerimiento de la Inspección, en el que establecen cómo deben actuar los trabajadores al encontrarse con una pieza con amianto. Desde entonces, los empleados tienen prohibido manipular el material y ha de ser una empresa especializada la que lo haga. "Yo hasta julio de 2017 he trabajado sin saber que había amianto en los trenes", cuenta Alfonso Blanco, "ahora no puedo tocarlo y hasta hace dos meses lo estaba tocando. No sé si ha sido por dejadez o por ignorancia, pero tiene que haber responsabilidades, sobre todo políticas, porque esto está gestionado por un consejero que ha puesto la Comunidad de Madrid".

Escrito de Comisiones Obreras a la dirección de Metro de Madrid para que reconozca el caso como Enfermedad Profesional. / CADENA SER

Metro ya ha reconocido tres casos como Enfermedad Profesional. Todos padecen asbestosis por haber estado en contacto con amianto a lo largo de su actividad en la compañía. Solo uno ha dejado de trabajar en Metro: Le han reconocido una Incapacidad Permanente. Otro está de baja, de Incapacidad Temporal: Lo han operado dos veces y está ingresado en el hospital con tratamiento de radio terapia. Y el tercero sigue trabajando en Metro de Madrid. La semana pasada compareció en la Comisión de la Asamblea que investiga la presencia de amianto en la red del suburbano.

Santos González comenzó a trabajar en la compañía en los años 70 y hasta este año no había recibido información sobre el material tóxico. No sabía qué elementos contenían amianto, ni los riesgos que implicaba manipularlos, ni si tenía que tener alguna precaución al trabajar. Nadie le informó entonces, ni tampoco en 2003 cuando Metro ya tenía, por escrito, una lista con algunos de los elementos que contenían amianto en estaciones y vagones.

Estuvo durante años trabajando en el mantenimiento de escaleras mecánicas, manipulando placas de amianto sin protección: "A veces montábamos las zapatas, algunas venían ya montadas y otras había que hacerlas nuevas con una placa de amianto y el brazo de la zapata. Se taladraba, cortada, se ponían remaches y se pegaban". Y eso le ha provocado una fibrosis pulmonar. Se la diagnosticó un neumólogo en 2016. González entregó a Metro un informa con el diagnóstico, pero, según cuenta, la compañía no hizo "nada" por él hasta este año, que ha reconocido su caso como Enfermedad Profesional.

En la red del suburbano hay 95 trenes circulando con piezas con amianto. Algo que no es en sí mismo peligroso, sí lo es la manipulación o si el material sufre una rotura que provoque un desprendimiento de fibras de amianto. Metro insiste en que no hay riesgo para trabajadores, que, ahora sí, saben cómo actuar, ni para viajeros, que no entran, en principio, en contacto con el material cancerígeno.

Mientras la compañía pone en marcha el protocolo y su plan de desamiantado, siguen apareciendo piezas nuevas con amianto. "Ahora Metro de Madrid sí está actuando como debería, estamos teniendo muchos problemas porque les ha pillado esta bomba encima de la mesa y tienen que ponerse a hacer los deberes que no han hecho desde 2003". Del 19 al 24 de abril de este año, en cinco días, los trabajadores han recibido al menos 5 circulares informándoles de nuevas piezas con amianto presentes en los trenes del suburbano.

La Inspección de Trabajo ya multó a Metro en marzo con 191.000 euros por no garantizar la seguridad y salud de sus trabajadores. Un acta de infracción que Metro aseguró que iba a recurrir porque sí tomaron, dicen, las medidas necesarias.

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