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Entrevista

"El helicóptero son mis alas de metal"

  • Madrileña, 29 años.
  • Carla Rozalén es una de las veinte mujeres piloto de helicóptero que hay en España.
  • Trabaja en Faasa en la lucha contra incendios

La comandante Rozalén en su helicóptero en Faasa /

De ideas claras, piloto vocacional, terminó a los mandos de un helicóptero, cuando las compañías aéreas estaban saturadas de demandas de empleo de pilotos de avión.

Hoy no cambiaría el vuelo en estacionario de su Bell 412 por nada en el mundo. Su trabajo en Faasa, como piloto de lucha contra incendios durante la campaña del INFOCA, le ofrece la posiblidad de combinar las dos cosas que más le gustan: volar y la ayuda humanitaria.

Apenas hay medio centenar de mujeres en toda Europa que hagan lo que ella hace: pilotar un helicóptero contra incendios . Tiene 29 años, es consciente de que cuando ella llegó, otras mujeres habían abierto camino, pero que queda mucho por andar.

Su ejemplo sigue abriendo puertas para las mujeres piloto, su experiencia forma parte del proyecto "Inspiring Girls", que pretende aumentar las posibilidades profesionales de las niñas.

FOTOGALERÍA | PULSA AQUÍ / CADENA SER


¿Qué haces en Faasa en Palma del Río,? ¿de dónde vienes?, ¿cómo empezaste?...

¿Cómo llegué aquí?, la verdad es que no lo sé. Siempre me preguntan por qué piloto, por qué volar. No lo sé. Supongo que no me imaginaba en ningún otro sitio. El sitio donde siempre querido estar es arriba. La libertad, que es algo que todo el mundo anhela, para mí era era una necesidad, ser como un pájaro. El helicóptero en el fondo son mis alas de metal, siempre lo tuve claro. Tuve el apoyo de mi familia y me hice piloto de avión primero y piloto de helicóptero después, que es a lo que me dedico desde el 2011. Y he pasado por diferentes empresas, por diferentes operaciones, hasta hoy que estoy trabajando en la extinción de incendios forestales.

¿Cuánto tiempo llevas en Faasa?

Llevo cinco años ahora mismo en Faasa.

¿Y cuál es tu función?

Trabajo en la extinción de incendios forestales en un helicóptero Bell 412 operado con dos pilotos y trabajamos también con una brigada contra incendios. Solemos estar posicionados en diferentes bases del territorio, y cuando hay algún incendio cerca de nuestra posición, se nos activa a través de una sirena o a través de una llamada. Nos subimos al helicóptero en diez minutos y nos vamos a extinguirlo. Somos una aeronave de emergencias.

¿Cómo es volar en un incendio?, normalmente se hace en zonas de una orografía muy compleja...

De todos los vuelos que he realizado, el vuelo incendios te puedo decir que es el más divertido y excitante para el piloto, porque es una operación muy dinámica, todo está en constante cambio. Nosotros tenemos un nivel de concentración muy elevado, es una operación muy exigente, tenemos que prestarle atención y nuestros cinco sentidos, no solo a la máquina porque las llevamos siempre a su máximo rendimiento, tenemos que estar pendientes de todos los parámetros: presiones, temperaturas, los motores, las revoluciones del rotor... Pendientes de que nada falle, de que la máquina no se queje en absoluto. Y además es una operación muy dinámica también fuera, porque como tú dices, los incendios nunca son los mismos, la orografía cambia de uno a otro y las condiciones meteorológicas también varían; no de un día para otro, sino de un de una hora para otra exacto entonces bueno pues es muy exigente pero al mismo tiempo es es muy bonita.

Muchas veces hemos visto imágenes de pilotos de extinción en barancos, con unas condiciones meteorológicas malas, con llamas que llegan muy alto...

Puede ser un incendio muy facilito en una superficie llana, o puede ser algo totalmente complicado. Además las zonas de montaña normalmente es donde el viento es más complicado, dónde se acumula el humo, donde incluso tenemos obstáculos que nos dificultan mucho trabajo, como las líneas de alta tensión, que prácticamente no vemos. Además las horas de trabajo nos desgastan mucho, es complicado.

 

¿Qué sensación tienes cuando ves que se está quemando parte del monte, del parque natural, zonas de alto valor?

Es un trabajo muy bonito, yo me hice piloto por volar. Sí es cierto que poder ayudar le da un valor todavía más bonito a esto que hacemos.

Cuando ves que algo se quemay se va completamente fuera de límites, y tú estás al cien por cien y ves que no puedes detenerlo, es una impotencia muy grande. Pero bueno, tarde o temprano, siempre podemos con él,  y mucha gente que además ves trabajando contigo desde tierra te lo agradece. Es una sensación muy gratificante.

¿En qué helicóptero vuelas?

Es un Bell 412, de dos motores, operado por dos pilotos. Es una máquina que llevaba muchísimos años volando en diferentes tipos de operaciones muy fiable. Es un caballo de batalla absoluto. A mí me encanta,estoy enamorada de él. Sí es cierto que ahora hay helicópteros con muchas pantallas y tecnológicos el nuestro está todo lleno de botones y relojes, y es una forma muy romántica de volar, muy antigua. Yo la verdad es que disfruto muchísimo volando aquí.

Te sacaste primero el título de piloto de avión y después el de helicóptero, ¿qué te llevó a hacerlo?

 

La falta de trabajo. Cuando yo termine el curso de avión era una temporada de muchas aerolíneas en quiebra. Había mucha gente estancada en bolsa para entrar a trabajar y me daba igual una manera u otra mientras yo estuviese arriba.

Entonces el helicóptero apareció en mi vida y la verdad es que al principio no me gustaba nada, yo decía, "no sé ni como eso puede volar, por favor, es antiaerodinámico"... Pero desde que lo probé no habido vuelta atrás, no volvería avión por nada del mundo.

¿Cómo fue el primer día?, ¿qué recuerdas?

Me sorprendió muchísimo el vuelo en estacionario. Ese vuelo en el que te levantas y te quedas totalmente quieto en el aire, me sorprende muchísimo. Y luego tiene la diferencia al avión, de que con el avión siempre necesitas tener velocidad y planea, vuela por si sólo; está máquina hay que hacerla volar. Tiene mucho de manual y es muy bonito el momento en el que le quité la velocidad y me quedé a cero, vamos: insuperable. Algo para recordar.

Y luego que es un vuelo diferente, se ve el mundo desde otra perspectiva. Es como estar un una burbuja en la mitad del aire.

¿Cuál ha sido tu mejor sensación en vuelo?

Cada vez que me subo en un helicóptero y arrancamos los motores, el mundo se detiene para mí. Es una sensación de libertad absoluta. Es verdad que nos entrenamos mucho tenemos que estar muy preparados por si las cosas van mal, por si las cosas van bien. Tenemos que cumplir unos protocolos, unas disciplinas, pero es esa mezcla de disciplina y libertad que lo hacen inigualable.

¿Cuando un día llegas a tu casa y dices que te quieres dedicar a esto, cómo lo recibieron?

En mi casa al principio no me tomaron muy en cuenta, fue como, "bueno dedícate a arquitectura, sé médico...

A lo mejor si lo hubiese dicho mi hermano, lo hubiesen recibido de otra manera. Pero cuando vieron que persistía en la idea y que ya no les no les queda otra que apoyarme. Sorpresa. Pero bueno la misma sorpresa que sigo viendo y cada día cuando llego a una base de bomberos, o llego a cualquier terreno en el que hay gente trabajando y cuando me quito el casco ven que tengo el pelo largo. Es como: "Dios mío, es una mujer"...Sigue habiendo caras de sorpresa.

¿Tienes más cosas buenas o sigue habiendo alguna dificultad...?

Bueno siempre hay siempre hay dificultades y adversidades pero yo creo que las adversidades las encuentras en cualquier profesión. En el fondo lo que consiguen es hacernos más fuertes, nadie conseguirá que me baje de un helicóptero en la vida.

¿Por qué hay tan pocas mujeres que sean piloto de helicóptero en Europa?.

Yo tengo muchas amigas que incluso lo ven como una locura, la diferencia de gustos,de los géneros incluso a la sociedad que nos ha impedido hasta hace pocas décadas acceder a estos puestos de trabajo pero las hay cada vez son más, aunque siga siendo algo extraordinario.

¿Qué consejo le das a las chicas que se quieran dedicar a esto?

Disfrutas porque responsabilidad qué consejos les daría pues les diría que se atreviesen, que no se quedasen aquí en tierra, que luchan por los sueños, que ue se consiguen y que merece muchísimo la pena. Eso les diría yo las animo a todas.

¿Ha sido un camino muy largo?

Yo creo que cuando una cosa te gusta de verdad , cuándo tienes pasión por algo los caminos duros los ves de otra manera. ¿Ha sido duro?. Sí, ha sido duro. Y no te voy a negar que seguimos abriendo puertas porque somos muy poquitas, pero poco a poco también la sociedad va cambiando, también yo voy creciendo, y las cosas se ven de otra manera. Volvería hacerlo seguro.

¿Eres consciente de que lo que tú haces sirve de inspiración, de empuje y de avance para otras mujeres?

Es curioso porque una de las cosas bonitas de esta profesión es que somos muy pocas. De helicóptero debemos ser unas 15 o 20 mujeres solo en España. Y tenemos un grupo de whatsapp en el que estamos en contacto y además es que nos ayudamos y nos apoyamos siempre que podemos. Y somos conscientes de que abrimos brecha y lo único que queremos es aparte de disfrutar de nuestro trabajo que nos encanta, es dejar un mundo mejor y más fácil para todas las que vienen detrás, que de eso se trata.

¿Cómo recalaste en Faasa?

Buscando un sitio en el que estar a gusto, el que se me respetasse, se me valorarse como profesional, donde no se me pusiese más fácil, pero tampoco más difícil. Y la verdad es que Faasa es una empresa grande, en crecimiento, en expansión. Es una empresa de confianza. Los niveles de seguridad vamos son extraordinarios y seguimos siendo una familia a pesar de la grandeza de la compañía, que eso a la hora de trabajar es indispensable

Para que tu helicóptero funcione, ¿a cuántas personas necesitas?

Desde la legislación a todas las modificaciones, al Departamento de Mecánica, que siempre está a nuestro lado apoyándonos, porque evidentemente al hacer esta operación y al ser tan exigente necesita un mantenimiento muy exhaustivo. La gente de administración, los compañeros pilotos , somos muchísimos.

¿Sabes ya dónde estarás destinada este verano?

Málaga. Este verano trabajaré en Málaga en la base de Cártama. Allí estaremos intentando ayudar.


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