¡Iniesta de mi vida!

La Firma de Pedro Brouilhet

Este sábado jugará su último partido con el FC Barcelona Andrés Iniesta. Es sin duda uno de los mejor jugadores, por no decir el mejor, que ha tenido nuestra selección y nuestra liga.

"Siendo honesto conmigo mismo y con el Barça, que me lo ha dado todo, entiendo que mi etapa acaba este año por el simple hecho de que este club, que me acogió con 12 años, se merece lo mejor de mí como he hecho hasta ahora. En el futuro más cercano no podría darle lo mejor de mí en lo físico como en lo mental". Palabras de un señor, de un futbolista que será complicado reemplazar en las filas blaugranas y en la selección.

Un adiós de película con final feliz. Llegó con 12 años a La Masía, sintió una sensación de abandono, peleó por triunfar, logró ser un ídolo y se marcha entre lágrimas y ternura.

Nunca podremos olvidar su gol en la final del Mundial de Suráfrica. Su dedicatoria a su amigo Dani Jarque y las lágrimas que salieron de su rostro al terminar el partido.

Iniesta ha sido un ejemplo como jugador. Ni una mala palabra, ni un mal gesto. Un hombre sencillo al que no se le ha subido el éxito. Sabe de dónde venía y lo que le ha costado llegar a la cima. Salir de su ciudad, llorar cuando no estaba con su familia, no tener la titularidad, algunas lesiones, no ganar el balón de Oro cuando se lo merecía, pero no era Mediático, como Messi o Ronaldo…

Su mejor triunfo no es todo lo que ha ganado con el Barcelona y la selección. Para mí es que salga de los estadios rivales con una ovación. No he visto nada parecido con ningún deportista. Cae bien a todo el mundo. Ha sabido guardar sus raíces familiares, mantener a sus amigos de siempre, apostar por lo que une en medio de la tempestad, para construir una vida ejemplar por sus palabras y hechos.

Andrés es un ejemplo de sencillez, madurez, sensatez… un hombre que sabe situarse en los buenos y en los malos momentos. Un hombre solidario al que nunca se le ha subido la fama. Una persona cuya vestimenta ha sido el sacrificio, la entrega, el buen juego, el esfuerzo, frente a los egos de la mayoría de las estrellas.

No se ha tenido que hacer ningún tatuaje, ni pintarse el pelo, ni salir en las redes para provocar al adversario. Es el triunfo de una persona normal. Ahora que se lleva la crispación, los famosos light, los egocentrismos y la superficialidad, auspiciada por algunos medios… Yo defiendo que personas como Andrés Iniesta tienen que ser los paradigmas en los que fijarnos para construir una sociedad madura, libre e independiente.

Como dice Álvaro Lobo: “Hay muchos modos de ir por la vida. Iniesta eligió entre muchas posibilidades el camino de la humildad y de la sencillez. Conozco muchas personas que también lo son, pero quizás su clave está en demostrar que su modo de vivir no está reñido con ser excepcional, ambicioso –en el buen sentido de la palabra– y una sana referencia para mucha gente. El mundo sigue necesitando ejemplos capaces de brillar en su disciplina, no solo por sus jugadas sino por sus destellos de humanidad.”

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?