El "Bull Festival" vence a la lluvia

  • El festival recibió 18.000 visitantes el sábado y 12.000 el viernes
  • Ya ha anunciado sus fechas para 2019: 31 de mayo y 1 de junio

Miles de personas asistieron a la explanada del Cortijo del Conde /

No es nada fácil salirse de los caminos que impone el mercado, discográficas y público, por eso es digna de elogio la arriesgada apuesta que este fin de semana ha presentado el Bull Music Festival, un completo repaso por la mayoría de sonidos, rock, punk, hip-hop, rap, mestizaje, urbana, pop, electrónica, "movida madrileña" y hasta fusiones entre algunos de estas etiquetas sonoras. De ahí el sobrenombre 360º, dos días para poder ver, oír y degustar cientos de temas.

Además también podemos extrapolar ese apellido, 360º, a la climatología ya que el viernes tuvieron que modificar horarios, 2 horas en el escenario "Graná Brugal" y 30 minutos en el gemelo pero de nombre Bull, pero además ha hecho mucho sol, temperaturas con una amplia variación térmica, lluvia, un completo tutorial meteorológico.

Respecto al público y sumando ambas jornadas nos da una asistencia total de 30.000 personas, con una clara afluencia superior el sábado ya fuera por el cartel o un tiempo mucho más apacible y despejado que el del viernes 18. Hablando de público, un comportamiento más que ejemplar en donde el buen ambiente ha sido la nota más destacable.

Debido al nutrido cartel del Bull Music, con 46 artistas y respetando como respetamos todos los sonidos y grupos que por allí desfilaron, centramos nuestros esfuerzos en los grupos más rockeros del cartel y aquí dejamos unas pinceladas de como fue el desarrollo de sus actuaciones.

LAGARTIJA NICK

La profesionalidad de la banda de Antonio Arias es inconmensurable. A pesar de la lluvia y del escaso público con el que Lagartija Nick arrancó su intervención en el Bull Festival el pasado Viernes, a través de la fuerza insuperable de su rock extremo y de ese muro de sonido que saben crear marca de la casa, terminaron aclamados por una masa enfervorecida que fue acudiendo por oleadas al reclamo de la contundencia salvaje del bajo de Arias con la batería de Eric Jiménez, sin duda, el mejor baterista de este país. Temas de su último trabajo "Crimen, sabotaje y creación" se mezclaron con grandes clásicos, como la épica interpretación de "Nuevo Harlem" o "Satélite" para cerrar una actuación brillante.

TEQUILA

Es muy fácil arrasar en un festival si te llamas Tequila y traes bajo el brazo una serie de temas de rock&roll clásico y pegadizo que todos llevamos en nuestro ADN ya de fábrica. Su mera aparición en el escenario del Bull a los sones de "Rock&Roll en la plaza del pueblo" ya supuso una subida del telón gloriosa que dio paso al catálogo de piezas básicas para entender la historia del rock en este país hasta bien pasada la media noche. La banda sigue en forma y la ITV la pasó "cum laude".

IZAL

Venían como los representantes de la música indie más "mainstream" y con su nuevo trabajo, Autoterapia, bajo el brazo. Son un grupo que han modificado su sonido a lo largo de su carrera pero que funcionan a la perfección sobre el escenario ya que saben alternar con maestría sus últimos temas con sus clásicos himnos perfectamente coreables por su legión de seguidores, como "Qué bien", "La mujer de verde" o "Copacabana".

ROSENDO

La mezcla de estilos musicales es la esencia de cualquier festival. El Bull Music apuntó alto en esa faceta haciendo que Rosendo sucediera en el escenario a Izal. El joven público del grupo indie fue gozosa víctima de un choque generacional-musical sin precedentes. En unos tiempos donde las formaciones apuestan por llenar el escenario de músicos, el eterno Rosendo nos trajo una propuesta minimalista, basada en el virtuosismo de su propia guitarra y la contundencia de bajo y batería. Demostró que tres músicos son más que suficientes para derrochar puro y duro rock cabal, propiciando una catarsis en el público asistente de todas las edades, tanto en los incondicionales del más famoso vecino de Carabanchel como en las generaciones posteriores que quedaron bien enterados de quién es ese tal Rosendo Mercado en una actuación apoteósica.

ESCENARIO BULL

Sin duda resultó ser el más estable en cuanto a número de público y es que si oscilaba apenas era imperceptible y es que los grupos que por el pasaron resultaron todo un acierto. El Canijo de Jerez nos dio a todos una clase magistral de como aunar buenas letras con acordes alegres y unas ganas irresistibles de pasarlo bien. Kase.O desmotró porque es el rapero más en forma del momento, dando paso a La Raíz, un grupazo en toda regla y que jamás defrauda a propios y extraños, la fiesta va con ellos siempre. Trashtucada dedicó un tema en contra de la sentencia de la manada e hicieron un alegato en defensa de las mujeres. Ya en el sábado O'funk'illo nos demostró que esa tarde no era para estar tranquilos, su peculiar estilo hizo vibrar a las miles de personas que tenía ante sí, un calentamiento perfecto para uno de los platos fuertes, Macaco, con su generosa banda, todos de rojo, saltaron con su "Moving".

El Bull Music Festival, ya en su segunda edición y con una amplitud de miras digna de elogio ha conseguido ubicarse como un gran evento musical, lo ha hecho por ideas nuevas, por cartel, por público y por una gran organización, gracias a Enka y Fátima por su inestimable ayuda. Por supuesto que hay que mejorar en aspectos como el sonido, era bastante plano, las interferencias sonoras, si estabas en el escenario Graná Brugal podías escuchar los otros 2 o la solución de poner paja sobre el recinto para evitar los charcos pero el esfuerzo que han desplegado y el resultado obtenido es digno de esta Granada, ciudad de festivales.

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