Termina una feria del libro pasada por agua, con un 7% menos de ventas

Más de dos millones de visitantes han pasado por el parque del Retiro en una edición con menos ventas pero con un aumento de visitantes jóvenes: uno de cada cuatro tenía menos de 25 años

EFE /

Si para Borges el paraíso tenía forma de biblioteca, una feria del libro sería una suerte de ilusión terrenal que para uno de sus protagonistas, los libreros, tiene dos objetivos: atraer al público y mantener las ventas. Algo que este año ha resultado más difícil para la Feria del Libro de Madrid que clausura hoy su edición número 77 con un descenso en las ventas que los organizadores y libreros asocian al mal tiempo que ha acompañado a esta cita desde su comienzo hace dos semanas.

Las ventas han descendido en un 7% respecto a la edición anterior, según la organización aunque han alcanzado los ocho millones de euros con más de dos millones de visitas. De nuevo, mayor presencia ha sido femenina -un 64% de las que pisaban el recinto han sido mujeres- y este año los protagonistas han sido los más jóvenes: uno de cada cuatro visitantes tenía menos de 25 años. Algo que ha sorprendido a muchos libreros, como a Alfredo, de la librería Osera de la sierra: "Muchos de mis compañeros nos hemos sorprendido del enorme número de niños de doce o trece años que han venido a la feria a comprar libros o a participar en las actividades".

En cuanto a la procedencia de los visitantes, los que vienen de fuera de la capital han sido casi un cuarto del total, lo que supone un 7% de visitantes de fuera de Madrid respecto a la edición anterior. También se ha incrementado el número de usuarios que pasan más de cuatro horas en El Retiro cuando vienen a la Feria del Libro alcanzando el 46%.

El descenso de las ventas se explica, según el director de la feria, Manuel Gil, al mal tiempo. Lo que ha hecho de esta edición una celebración "atípica". A su juicio, en condiciones "normales", el balance hubiera sido "absolutamente excelente". Lo que no ha evitado las largas colas para participar en las actividades de los pabellones o para asistir a las firmas de libros. Como explica Andrés del Arenal, de la librería Juan Rulfo: "Una de las cosas más bonitas de esta feria es que a pesar de las inclemencias del tiempo la gente sigue demostrando que le gustan los libros y que viene a la feria no solo a pasear, sino a buscar libros concretos y en ocasiones para conocer a sus autores".

Seguirá en el Retiro, a pesar de las críticas ante la falta de espacio

La 77ª edición ha contado con un total de 363 expositores en los que más de 2.000 autores han pasado por El Retiro, con más de 400 actividades. En cuanto al espacio, el director de la feria ha reiterado durante estas semanas que el parque del Retiro es "la ubicación natural de la feria", después de las críticas del gremio de los editores que han planteado repensar la ubicación o la gestión del espacio tras conocerse que la dirección de la feria había decidido reducir la presencia de editorioles precisamente por la falta de espacio y el enorme número de oferta editorial. Manuel Gil, en declaraciones a la SER, ha asegurado que en breve se reunirá con los editores para buscar una solución a la falta de espacio para la próxima edición de la feria.

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