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OPINIÓN

¡Numancia de mi vida!

El partido del Numancia en Zaragoza quedará en la retina de todos los sorianos y numantinos por su emocionante transcurrir y desenlace

He de confesarles que el tramo entre las seis y las ocho de la tarde del sábado fue uno de los momentos más emocionantes desde que cubro la información del Numancia hace ya más de tres lustros. El gol de Diamanka, pasado el minuto 90, cuando todo parece indicar que el partido entre Zaragoza y Numancia se iba a la prórroga, me hizo gritar como nunca, me emocionó e incluso hizo que asomara alguna lagrimilla por mis ojos. No era para menos. Es posiblemente ‘el partido’ más intenso de la historia reciente del club rojillo. Y me agrada ver que esa emoción y esa opinión es compartida por miles de sorianos y numantinos, que vivieron esos 90 minutos con la ilusión propia de un equipo de una ciudad pequeña y humilde ante un rival mucho más poderoso. Y ese gol de Pape a pase magistral de Íñigo Pérez sin olvidar el zapatazo del navarro o las paradas, paradones de Aitor, nos hacen seguir soñando y muy despiertos. Me acordé de ese grito, hace ya casi ocho años, del mítico José Antonio Camacho, cuando Don Andrés Iniesta (ese hombre, ese señor del fútbol) marcó en la final del Mundial… Del “¡Iniesta de mi vida!” al “¡Numancia de mi vida!”.

Ha sido una temporada dura en la que el Numancia se hace firme candidato al play-off con una muy buena primera vuelta del campeonato y empieza a flojear en la segunda, con una brillante reacción a falta de 10 jornadas sumando cuatro victorias y un empate, para luego, ya lo sabemos todos, estar a punto de liarla con cuatro partidos sin ganar. Afortunadamente en la última jornada el equipo hizo lo que debía: volvió a ser el Numancia, ganó y aprovechó el pinchazo del Cádiz para meterse en el play-off y, una vez clasificado, está demostrando que esto es fútbol y que en esta Segunda división no hay que dar nada por sentado.

La excitación tal vez nos tenga los ánimos hipercargados, pero no podría ser menos. Ayer hablaba con algunos amigos y coincidíamos: esta final va a estar muy disputada. El Real Valladolid llega en un gran momento de fútbol, mientras que el Numancia lo hace con la moral por las nubes. Un 80% de fútbol y 20% de moral para los pucelanos (que, estos sí, se metieron a última hora en el play-off tras media campaña muy irregular), mientras que el porcentaje soriano es al revés: 80% de ilusión y moral y 20% de fútbol (aunque igual sería más de fútbol y superaríamos el 100%).

Sea como fuere, mañana es el nuevo día D para el Numancia. En casa, con el cartel de ‘no hay billetes’ colgado ya ayer, con la ciudad exhibiendo sus banderas, bufandas y camisetas, con ganas de fútbol y de llevar al equipo de nuevo a Primera, sin complejos, sin miedos, con ilusión y sabiendo que este año, pase lo que pase, el Numancia nos ha hecho felices.

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