Tiempo para la creación

Esperanza Morillo, directora de Comunicación Atlantic Copper

Esperanza Morillo /

La Fundación Atlantic Copper ha convocado una nueva edición del Concurso de Relato Corto “Hablando en Cobre”, que cada dos años vuelve para ofrecer la oportunidad de dar a conocer las inquietudes y habilidades para la escritura de los autores. Algunos no son nuevos en este arte, como lo demuestra el ser valedores de premios importantes, pero otros son autores noveles que tal vez se atreven por primera vez a mostrar en público el fruto de su trabajo. En cualquier caso, muchos de los relatos están escritos con tal maestría y acertada síntesis, que bien podrían ser guiones de películas.

Con esta son ya cinco las ediciones que llevamos celebradas de una iniciativa que nació casi a la par que nuestra entidad, como apuesta por la cultura y como portal para el desarrollo personal de los amantes de la escritura, ofreciéndoles un espacio donde dar rienda suelta a su imaginación. Igualmente, quisimos dar respuesta a uno de sus fines fundacionales, poner de manifiesto la presencia del cobre en nuestro día a día.

Igual que el cuerpo necesita alimento para funcionar y soportar las maratonianas jornadas a las que lo sometemos actualmente o que la industria necesita materias primas para llevar a cabo su actividad transformadora, nuestro intelecto necesita de la cultura para seguir desarrollándose. La cultura es una poderosa vía de aprendizaje, es más, yo diría que imprescindible para el crecimiento personal, y, por eso, la Fundación Atlantic Copper promueve actividades de apoyo a este aspecto tan inherente al ser humano.

En tan solo cinco ediciones, “Hablando en Cobre” ha conseguido introducirse en el circuito de certámenes literarios de España, de manera que cada vez recibimos relatos de más partes de la geografía española, pero también de países como Alemania, Bélgica, Hungría, Turquía, Francia, Tailandia, Estados Unidos o Gran Bretaña. Y no solo por los 5.000 euros del premio, uno de los más elevados en este tipo de concursos en España, sino también porque supone una vía de expresión y un importante ejercicio de creación, libre y con un ingrediente común.

Este ingrediente es el cobre o alguna de sus aleaciones (bronce o latón), que deben estar presentes de alguna manera en la obra. A partir de ahí, todo depende de la imaginación. Y, después de cuatro ediciones y más de 850 relatos presentados, no dejo de sorprenderme de la cantidad de historias diferentes que he podido conocer gracias a este certamen.

Quiero seguir conociéndolas, emocionándome, metiéndome en la piel de sus protagonistas y viviendo, a través de ellos, infinitas situaciones en lugares en los que nunca he estado. Así que, si tienes algo que contar, anímate. Hasta el 31 de agosto esperamos con impaciencia tu relato.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?