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Rafa Cristóbal, otra víctima de la improvisación

Dejó de contar tras la llegada de Ayestarán y nadie habló con él tras la llegada de Manolo Jiménez

Las Palmas de Gran Canaria

De un tiempo a esta parte es complicado poder encontrar gente competente y profesional en la Unión Deportiva Las Palmas, entidad más proclive a los enchufismos por amistad que a los buenos expertos. De los nuevos, Toni Otero, Manolo Jiménez y sus ayudantes, hay buenas referencias, pero ya habrá tiempo de juzgarles cuando la pelotita empiece a rodar. De los que están, de los que llevan años en la entidad, hay uno que se sale de la media. Pero por mucho, y por bueno, muy bueno. Hablo del preparador físico Rafa Cristóbal, que es de los pocos profesionales que pueden presumir en la entidad de haber logrado todos los ascensos que ha conseguido la entidad: a Segunda División, a Primera, y también que el equipo volara y maravillara con Quique Setién en el banquillo.

 Pero llegaron las vacas flacas. Manolo Márquez entró con miedo y duró lo que duró porque no pudo con el salto que supuso la élite. El equipo no tenía fútbol porque el capitán del buque no sabía navegar. La entidad dio un bandazo y de querer controlarlo todo le dejó el poder absoluto al nuevo, Pako Ayestarán, que demostró ser un total desacierto, un fraude futbolístico. El ‘técnico’ usó viejos métodos, el mismo que en Valencia, culpando entonces al preparador físico Jordi Sorlí Guerola. En Las Palmas no iba a ser menos y trató de manchar el buen nombre de Cristóbal culpándole de los males del equipo. El tiempo demostró que el problema no era físico, sino de falta de calidad en el banquillo y en la toma de decisiones a la hora de confeccionar una plantilla deficiente. Pero lo fácil, como es costumbre en la entidad insular, que cargue con las culpas el más débil, a pesar de haber demostrado sobradamente su valía profesional.

 

Lo triste en un club con supuesta estructura de Primera es que Cristóbal no sabía, hasta hace pocos días, qué sería de su fututo. Falta de comunicación, de preocupación por las personas y profesionales que tienen contrato en vigor. Supuestamente, porque todo lo que rodea a la Unión Deportiva hay que ponerlo en condicional, puesto que la verdad absoluta puede cambiar tres milésimas después de que te confirmen algo, Manolo Jiménez ha dicho que no cuenta con él porque viene con su cuerpo técnico y no necesita más colaboradores. Perfecto, entendible, razonable, pero no es de recibo que desde que eso ocurriera se lo comunicaran al propio Rafa Cristóbal, que en un gesto de buena voluntad, no denuncia a la entidad al no dejarle ejercer las funciones para las que fue contratado y no ejerce desde hace meses: preparador físico del primer equipo. Rafa terminará saliendo y la entidad perdiendo otro gran profesional al que han aburrido con la manifiesta falta de tacto y profesionalidad. Pero no pasará nada, porque las personas honestas, leales y trabajadoras ‘sobran’ en este club…

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