Muerte súbita

Hoy por Hoy Soria

Fue un desenlace inesperado. La euforia de la eliminación del Zaragoza en el último suspiro y en su propio estadio de La Romareda hacía pensar a todos los numantinos que contra el Real Valladolid, por lo menos, el Numancia podría jugar sus cartas en la capital de Pucela. No pudo ser. El sueño del cuarto ascenso se desvaneció en el primer combate de la final. El Real Valladolid golpeó tres veces y el Numancia quedó contra las cuerdas. Salvo milagro, el equipo soriano pone punto y final a una maravillosa temporada. Sufrimiento y decepción se dieron la mano en el municipal de Los Pajaritos, en la misma medida que el gozo y la alegría desbordada se evidenciaron después del partido en la capital del Ebro. Es el fútbol. Risas y llantos. Luces y sombras.

Sin embargo, queda una lectura clara entre otras muchas... El Numancia es un equipo reconocido en todo el mundo. Un proyecto consolidado y que ha sido copiado por otros clubes. Todo esto no es producto de la casualidad. No se trata de una temporada brillante y poco más. Todo esto es el resultado de una magnífica gestión a través de más de dos décadas de actuaciones bajo la presidencia de Francisco Rubio. Felicidades a todos. Tenemos que estar muy orgullosos de nuestro equipo futbol. El sueño se disipó, pero el fútbol y la vida siguen.

 

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