Diez años de prisión por el homicidio de Martin Verfondern

La sección segunda de la Audiencia Provincial condena a uno de los hermanos y exonera de pena al otro por encubrimiento

El crimen de Santoalla estuvo varios años sin resolverse /

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Ourense considera probado que uno de los hermanos disparó al holandés desde su coche, causándole la muerte, y el otro llevó el coche de la víctima a través de pistas forestales durante un tramo de más de 18 kilómetros hasta una zona de nulo tránsito y difícil acceso. Allí habría escondido el coche y tratado de ocultar el cuerpo quemándolo.

La misma sentencia refleja que uno de los acusados solía pasear por la aldea armado con una escopeta para la que no tenía licencia, al tratarse de una persona con discapacidad intelectual leve, que dificulta la comprensión de las consecuencias de sus actos.

El fallo condena al autor de los disparos a una pena de prisión de diez años por homicidio y a otros seis meses por tenencia ilícita de armas. Además, establece una indemnización de cincuenta mil euros y la prohibición de acercarse a la viuda de la víctima a menos de 300 metros. La sentencia también le condena a no pisar Santoalla durante los próximos once años y medio. El otro hermano ha sido exento de pena por un delito de encubrimiento.

La sentencia de la Audiencia provincial de Ourense no es firme y admite recurso ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia durante los próximos diez días.

Los desencuentros entre las dos familias de Santoalla comenzaron a raíz de una disputa judicial que acabó ganando Verfordern, pasando a formar parte de la comunidad de montes. Un desencuentro que se agravó con el tiempo y derivó en un homicidio sin resolver desde 2010, que dio un giro en 2014, cuando un helicóptero de la Guardia Civil encontró los restos del vehículo del holandés cuando peinaba una zona de incendios.

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