Más de 350 menores de la provincia necesitan apoyo de la administración para comer en verano

Una vez que han cerrado los comedores escolares muchas familias se encuentran con dificultades para proporcionar a los hijos todas las comidas fundamentales

Entre 350 y 400 niños de esta provincia se han quedado sin la comida principal del día que hacían en los comedores escolares, que han cerrado al terminar el curso escolar. Son menores de familias desestructuradas o que están pasando por problemas económicos importantes.

Desde el 1 de julio hasta el 31 de agosto se abren las escuelas de verano en las que los más pequeños pueden desayunar, comer y merendar a diario. Es lo que se llama el plan de garantía alimentaria. Están sufragadas por la junta de Andalucía aunque, en la provincia de Jaén, 250 de estos niños acuden a las escuelas que gestiona la Fundación don Bosco en Jaén, Andújar, Linares y Úbeda. Quienes hacen la comida también forman parte de un taller ocupacional para personas en situación de desempleo o marginalidad.

 Ahora en Úbeda son 50 los menores atendidos en las escuelas de verano, donde muchos padres los dejan durante el día mientras ellos salen a trabajar en lo que pueden. Son todas las plazas de las que disponen; hay algunas solicitudes más que se quedan en lista de espera para entrar en las escuelas de verano aunque los responsables aseguran que acaban entrando a lo largo del verano. Además, en Jaén hay 120 niños que están acudiendo al comedor de cáritas en horarios diferentes a los de los adultos para evitar la estigmatización y el impacto emocional que la situación les pueda llegar a crear. Las escuelas de verano funcionan además como refuerzo educativo y como herramienta de integración y creación de alternativas de ocio.

 

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