Conciencia tranquila, auditoría rigurosa y depuración de responsabilidades

Los cesados y algunos apoyos más aseguran que Almendáriz es por mandato del presidente el único responsable de controlar la contabilidad del club y que nunca ha presentado cuentas además de señalar que un alto directivo mantiene deudas con la Arandina por impago de compromisos adquiridos

Los directivos cesados apoyados por otros miembros de la Junta directiva de la Arandina en la rueda de prensa de este miércoles /

Una parte silencia los motivos del actual cisma en la Arandina. La otra los desconoce pero da la cara. Las formas, en todo, siempre fueron importantes. Posiblemente no se ha podido elegir una peor manera para escenificar un divorcio. La figura de un cese, sin mediar palabra o razones para explicarlos, abrieron la ‘Caja de Pandora’. No beneficia a los señalados, no beneficia a quienes ejecutan con mano de hierro el plan y perjudica seriamente a la Arandina. Quien piense que habrá ganadores, se equivoca. Y los daños directos y colaterales del divorcio empiezan a alcanzar una dimensión de gran magnitud y proporciones incalculables. Y parece que solo es el principio. Que nadie descarte ningún escenario. Ninguno.

La Cadena SER ha sabido que, desde distintos ámbitos, se ha intentado mediar, reunir a ambas partes y discutir internamente las diferencias. El presente del club está en juego pero, todos los intentos han resultado infructuosos. Y en todos los casos misma respuesta. Los cesados y directivos que les apoyan han estado dispuestos a debatir por qué se ha llegado a esta situación pero los impulsores de los ceses y este cisma se han negado en rotundo.

Este miércoles, rueda de prensa convocada en El Montecillo en la que, con Jesús de Andrés ‘Campillo’ como portavoz, estuvieron representados los tres directivos cesados y alguno más en su apoyo. En tanto la Asamblea de socios no diga lo contrario “directivos de pleno derecho”. El objeto de la convocatoria, explicar la cronología de los hechos, expresar su versión y definir una realidad de ruptura total que procede de hace muchos años. Y defender su honor. Cada cual le concede un valor a esta virtud. Los directivos cesados han dejado muy claro, con un mensaje nítido e inequívoco, que no van a consentir “ser difamados ni tratados como delincuentes que es lo que están intentando. Han cruzado líneas y límites que no vamos a tolerar”. Y por encima de todo “la responsabilidad de rendir cuentas a los socios, aficionados y empresas con las que, personalmente, adquirí un compromiso y depositaron su confianza en mí. Es lo mínimo que se merecen” aseguró ‘Campillo’.

El todavía vicepresidente de la Arandina no dudó en asegurar que “los ceses son ilegales. Las personas que maltratan a quienes han dado su vida por la Arandina, quedan retratadas con sus actitudes. Estamos ante un presidente que siempre alardeó de tomar decisiones por consenso y ahora maniobra de un modo que refleja lo que vale su palabra, nada. Gente de su entorno más directo nos han llamado para faltarnos el respeto y difamarnos. No lo vamos a consentir y nos reservamos el derecho de denunciar. Hemos sido muy prudentes hasta el momento pero hay límites que se han superado para desprestigiarnos y no lo vamos a tolerar”.

Mensaje duro y directo para abrir la rueda de prensa. No fue menos contundente lo que posteriormente se expresó: “Los aciertos y errores de los últimos años han sido colectivos. Es cierto que algunos han querido figurar más que trabajar pero quienes estuvimos trabajando con vocación por la Arandina, no nos importó. Al presidente y secretario de la Arandina les persigue la obsesión de ascender al equipo a Segunda B a cualquier precio, sin importarles nada más y se puede enterrar el respeto que este club se ha ganado con mucho esfuerzo durante años porque hay gente sin escrúpulos al frente”.

Campillo fue aumentando el grado crítico de su intervención exponiendo que “comparecemos con la cabeza muy alta y la conciencia muy tranquila, al contrario que Pedro García y Javier Almendáriz que no han tenido la valentía de dar la cara y ocultan los verdaderos motivos de su golpe de estado. Pretende dar lecciones de ética gente que debiera estar avergonzada por haberse aprovechado del club por razones profesionales o personales y que incluso no están al corriente de pago en obligaciones contraídas con el club”. Campillo no quiso concretar más sobre esta última referencia pero dejó claro que podía acreditarlo documentalmente y aludía, según se conoce desde hace tiempo en el entorno del club, a una presunta deuda contraída por Pedro García en los últimos años con la propia Arandina “por impago de compromisos adquiridos”.

REQUERIMIENTOS.

En la cronología de acontecimientos, ‘Campilllo’ tachó de “ilegales los ceses y de ilegales la reuniones de directiva posteriores por no haber citado previamente como marcan los Estatutos a todos los miembros de la Junta directiva. Cualquier acuerdo carece de validez. Tanto como otorgarse la autoridad de nombrar a una persona para asumir el cargo de tesorera. Cualquier decisión adoptada desde ese cargo será denunciada ante un juzgado”, reiteró el directivo del club ribereño.

Si hubo palabras duras hacia Pedro García, no salió mejor parado Javier Almendáriz, cuya figura de secretario quedará muy dañada si ‘Campillo’ puede demostrar, como aseguró, algunos hechos que le competen y de notable relevancia: “Por mandato expreso del presidente y con acuerdo de la Junta directiva, a él se encargó y responsabilizó de llevar las cuentas del club, de fiscalizarlas. Esto hace cuatro temporadas, las mismas que él pide que se auditen. Es decir, se pide una auditoría a sí mismo. En 2016 se le solicitó que presentase las cuentas nuevamente y nunca lo ha hecho. Pero la responsabilidad, y quedó acreditado en un acuerdo de directiva, era suya en exclusiva”.

Si existen otras dudas arrojadas sobre las responsabilidades de quien debió fiscalizar las cuentas y economía del club no se concretaron pero alguna podría afectar a capítulos de subvenciones, razón por la que ‘Campillo’, se postuló a favor de una auditoría: “estamos muy tranquilos en nuestras responsabilidades, razón por la que apoyamos que se haga una auditoría pero no solo de estos años, sino de todos el mandado de Pedro García”.

Concluyó ‘Campillo’ exponiendo que “ninguno de nuestros requerimientos ha recibido respuesta ni la esperamos, razón por la que estamos valorando acudir a un juzgado. La Federación de Castilla y León ya les ha dado un revés y sabemos que respalda nuestra postura porque está del lado de la legalidad”. Añadió que “si tenemos que dar un paso atrás lo haremos pero que sean los socios quienes lo decidan y lo aceptaremos con la convicción de que siempre dejaremos una Arandina mucho mejor que la que recogimos hace dieciséis años”.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?