Dos castellonenses tuvieron una relación amistosa con los terroristas del 17-A

Los yihadistas visitaron varias ciudades de la provincia de Castellón en más de una ocasión antes de perpetrar los atentados

El imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, cabecilla de la célula que atentó en Barcelona y Cambrils, adoctrinó e intentó radicalizar a dos jóvenes de Castellón tras su salida de prisión en 2014. Los dos jóvenes también estuvieron en contacto con algunos de los yihadistas que perpetraron los ataques en Catalunya como Younes Abouyaaqoub, el terrorista de la Rambla, Mohamed Hichamy, abatido en Cambrils, y  Youssef Aaalla, que murió en la explosión que se produjo en la casa de Alcanar.

El sumario del caso, al que ha tenido acceso la Cadena SER, contiene los testimonios de dos jóvenes castellonenses que fueron interrogados por la Guardia Civil unos días después de los atentados de Barcelona y Cambrils.

Estos hombres conocieron al imán de Ripoll en la mezquita de la Caridad de Castellón en 2014, tras la salida del religioso de la prisión castellonense. Abdelbaki Es Satty vivió un tiempo en un domicilio de la avenida Casalduch de la capital de La Plana y mantuvo una buena relación con uno de los jóvenes con el que solía hablar por teléfono. Además, el imán y el joven castellonense estuvieron juntos en lugares de la provincia de Castellón como la plaza de la muralla de la capital de La Plana, en la calle Mayor de la misma ciudad y en un bar de Benicarló cercano al mercado de la localidad.

En cuanto al resto de yihadistas, el testimonio de este joven revela que Abouyaaqoub, Hichamy y Aaalla estuvieron por primera vez en Castellón en el año 2015 durante una temporada de recogida de frutas. Coincidió con ellos en varias ocasiones hasta 2016 y también visitó la casa de Alcanar en la que se produjo la explosión previa a los atentados.

Hichany y Aaalla también estuvieron en otra localidad de la provincia de Castellón en el año 2017. Unos días antes de perpetrar los atentados en Cataluña, concretamente entre el 12 y el 16 de agosto del año pasado, los dos terroristas entraron en una tienda de compro oro y en una joyería de Vinaròs. Allí vendieron varias joyas para recaudar dinero para sufragar sus gastos. Así mismo, Mohamed Hichamy también compró 100 litros de acetona en una empresa de la misma localidad.

Los dos jóvenes castellonenses aseguraron a la Guardia Civil que el objetivo del imán de Ripoll era radicalizarlos, ya que les enseñaba vídeos del Daesh, hacía referencia a la Yihad musulmana y también les insistía en la necesidad de llevar a cabo algún atentado o acto violento en España.

Por cierto, este martes les informamos que Benicàssim y el festival Rototom Sunsplash aparecían como objetivos de la célula yihadista que atentó en las ramblas de Barcelona y en Cambrils. Sobre este asunto, cabe recordar que el festival de música reagge amplió considerblemente su dispositivo de seguridad en la edición del 2017, como hizo el Festival Internacional de Benicàssim (FIB).

Desde el Rototom han asegurado a esta emisora que este año se desarrollará el dispositivo que planifiquen las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en la junta local de seguridad que se celebrará el próximo lunes en Benicàassim.

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Cadena SER

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