La autopsia confirma que el fallecido en el PAC de A Estrada murió ahogado

El informe preliminar de la autopsia realizada a José Manuel Brey, el hombre que falleció este sábado en el Puntos de Atención Continuada (PAC) de A Estrada, certifica que murió por obstrucción de la vía respiratoria, atragantado en su propio vómito.

El hombre, de 64 años y enfermo de párkinson, sufrió una indisposición mientras aguardaba a que llegasen los facultativos,  que se encontraban cubriendo una urgencia en Santiago. "Quiso vomitar, pero no respiraba con facilidad y no pudo", explica el primo del fallecido, Manuel Pereira. Una auxiliar de enfermería del hospital clínico de Santiago, que acudía como paciente, trató de ponerle una cánula, pero no tuvo éxito. Cuando el personal médico regresó en la ambulancia, ya no pudieron hacer nada. El hombre "se atragantó y murió ahogado, en los brazos de su mujer, sin recibir asistencia sanitaria".

NO ES UN CASO AISLADO

Este tipo de situaciones en las que los PACs padecen una falta de personal no es algo que sólo pase en el de A Estrada. En A Guarda, Ponteareas, Cambados y Val Miñor se repite la situación en que los únicos médicos de guardia tienen que salir a cubrir una urgencia y dejar el centro sin atención.

Desde "PACs en pé de guerra" desmieten las versiones del Sergas y denuncian la situación límite en la que trabajan: no se están cumpliendo los servicios mínimos. Su portavoz, Carlos Gavián, asegura que se sienten maltratados ante un Sergas que no escucha sus demandas. "Estamos dispuestos a colaborar, pero que escuchen nuestras demandas. El problema no es sólo la falta de personal, sino que el personal sanitario no nos sentimos bien tratados".

FALTA DE RECURSOS

La ausencia de personal médico en los PAS responde, según la familia, a la "política absolutamente despreciable de recursos que tiene el Sergas durante los meses de verano". Eran dos los facultativos que deberían haber estado prestando el servicio. "El motivo lo sabemos todos, es de recortes y puramente económico: no cubren las bajas de los médicos ni las vacaciones y en circunstancias que obligan a salir, como un traslado, el centro se queda sin asistencia".

La doctora en cuestión dejó entrever en conversaciones con la familia las condiciones en las que trabaja el personal médico. "A mí me dijo a título personal que no podía hablar, que están amordazados y atemorizados".

LA XUNTA, EN LA DIANA

Todas las críticas suscitadas por este dramático caso apuntan a la gestión de la Xunta de Galicia en materia de sanidad. Los partidos de la oposición coinciden en que lo ocurrido en A Estrada es fruto de la política de personal del Partido Popular. Denuncian la gestión de la atención primaria, donde no se reponen plazas, ni se cubren bajas o vacaciones, lo que provoca a posteriori una carga asistencial que tienen que asumir las urgencias de los Puntos de Atención Continuada.

La diputada de En Marea, Eva Solla, pide a la Xunta que se siente a negociar con el sector. "No vale escudarse en la ausencia de profesionales. Le pedimos a la Xunta que se siente en una mesa para proponer soluciones a corto, medio y largo plazo".

Por su parte, Gonzalo Caballero, secretario xeral del PSdeG, ha asegurado que este caso evidencia el grave "deterioro de la sanidad pública gallega". El líder socialista exige a Feijóo que rectifique su política sanitaria de urgencia y pide la comparecencia del conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuiña.

Desde el Bloque, la diputada Montse Prado denuncia que la Xunta pretende que "asumamos como normal la falta de profesionales". "Si hay falta profesionales es debido a la política que llevó a cabo el Partido Popular", asevera la nacionalista.

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