'El patatero' intentó controlar la política leonesa infiltrando afines en Ciudadanos

La estrategia pasaba por colocar a Sadat Maraña al frente del partido en Castilla y León, a Ana Belén Alonso en León y a Tato Bardal en Astorga

Ángel Luis García Martín, Sadat Maraña y Ana Belén Alonso /

Ángel Luis García, "el Patatero", intentó infiltrarse en Ciudadanos en varios frentes y controlar su dirección. Su plan (y así queda a las claras en los pinchazos telefónicos grabados por la Policía) era promocionar a uno de sus conseguidores, Sadat Maraña, como líder de Ciudadanos en Castilla y León.

Maraña ya había sido aquí secretario provincial, pero varios escándalos desencadenaron su dimisión: desde sus tuits machistas ("No hay mujer fea, sólo copas de menos") a la revelación de que tenía un sueldo oculto del empresario José Ángel Crego, a quien quería colocar como candidato a la alcaldía de León.

Aunque tuvo que dimitir, su partido le halló refugio en la Diputación como asesor, donde hasta su detención disfrutó de sueldo, discreción y libertad para intentar filtrar información privilegiada a sus jefes.

Que Ciudadanos le recolocara ahí fue una decisión polémica, de difícil justificación visto lo que a la postre ha terminado ocurriendo (es decir, detención e imputación) y sobre la que hemos preguntado hoy mismo a la portavoz en León, Gemma Villarroel que se ha limitado a expresar su confianza en las decisiones que tomó en su día el partido hacia Maraña.

El Patatero admite el pago de varias comisiones o mordidas a Maraña, aunque también se llevó disgustos con él cuando era incapaz de cerrar ciertas operaciones.

En una conversación con su mano derecha, Juan Simón, empleado suyo con una dilatada trayectoria en el Psoe, dice: "No le voy a dar nada. Le voy a decir: oye, yo te di esto porque iba a salir, por apoyar tu candidatura y tal, y no ha salido nada. No te voy a dar un duro".

El Patatero ansiaba su vuelta a lo grande a la escena política, apoyado en la complicidad de los medios que controlaba José Luis Ulibarri para quitarse de en medio a la portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de León, Gemma Villarroel.

A finales de abril, Ulibarri confirma que Maraña le ha mandado correos a él y a un redactor del Diario de León con información perjudicial para Villarroel. En aquellas fechas, se produce una campaña contra la portavoz naranja, con noticias y titulares tales como "Villarroel retrasa desde hace meses proyectos prioritarios para la ciudad" (7 de mayo de 2017).

Su supuesta amante, al frente del partido en León

La jugada era Maraña, en Valladolid, y Ana Belén Alonso, coordinadora en León, algo que tampoco cuajó.

Alonso fue asesora a sueldo de Ciudadanos en el Ayuntamiento de León durante los primeros años de este mandato y la UDEF le atribuye, además, el papel de amante del Patatero.

Son numerosas sus conversaciones grabadas tanto prometiendo gestiones en favor de su "amigo entrañable" como pidiéndole ayuda para su propio lucro.

Así, Ana Belén Alonso le dice al Patatero que el Ayuntamiento va a sacar el nuevo contrato para la gestión y adaptación a la Ley de Protección de Datos. Y que lo quiere. Y con el de Villaquilambre, donde es alcalde "Manolín", Manuel García, del PP, lo mismo.

Patatero responde que el de Villaquilambre "lo consigue fácil" y que, en León, que no se "preocupe, que, si no, habla con José Luis Ulibarri para que hable con Antonio Silván y ya está solucionado".

Y, de hecho, añade que, si a esa ley tienen que adaptarse todos los ayuntamiento y van a sacar todos contratos, es capaz de conseguir "30 o 40 de golpe".

Las gestiones para hacer Alonso líder de Ciudadanos en León terminaron fracasando. El aparato del partido invalidó su lista en las elecciones internas, alegando que uno de sus miembro no estaba al día con las cuotas del partido.

Tato Bardal, fichaje para controlar Astorga

En Astorga, el Patatero también especulaba con lanzar y controlar a Ciudadanos para manipular aún más la política municipal. Para ello, él y Maraña decían tener hablado con otro interlocutor habitual de la trama, Jacinto Bardal, ex portavoz del PP, convertirle en su nuevo líder en Astorga. La trama corrupta estaba convencida de que, en las próximas elecciones, podría conseguir, al menos, 2 concejales: suficientes para ser llave y hacer y deshacer a su antojo en Astorga, donde el Patatero es propietario del Faro Astorgano.

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