Los muros del solar de Jesuitas no se repintarán

En el mural no queda ni rastro de la obra de Elías Taño, que criticaba la sentencia de Altsasu, ni de las pintadas del movimiento de ultraderecha con las que se atacó la ilustración

Evolución del mural de Elías Taño del solar de los Jesuitas /

El Ayuntamiento de Valencia no tiene previsto habilitar otro espacio público para que el artista Elias Taño vuelva a pintar su obra en contra de la sentencia de Altsasu. Ni siquiera va a repintar de blanco las paredes del muro de Jesuítas donde el artista plástico plasmó su obra. El Consistorio había previsto pintar de blanco esa pared para no dejar rastro de las pintadas realizadas por unos y por otros. Al comprobar que todas han sido tapadas por una tercera pintada, unas letras grafiteadas de gran tamaño, han decidido no intervenir, según explican fuentes municipales, para no alimentar ningún tipo de polémica.

Mural del solar de los Jesuitas / Cadena Ser

Pero empecemos por el principio. Hace ya tres semanas desde que Elías Taño pintó el mural de Jesuitas que criticaba la sentencia en contra de los jóvenes de Altsasu. Recordamos que fue el Ayuntamiento de Valencia quien le cedió ese espacio en el solar de los Jesuitas porque días anteriores le habían borrado el mismo mural en el barrio del Carmen una empresa subcontrata de limpieza del Ayuntamiento. Lo quitó sin consultarla al Ayuntamiento. Un error, ya que las condiciones de este servicio obliga a las empresas a informar al consistorio cada vez que eliminen pintadas de los muros de propiedad municipal. Entonces, el Ayuntamiento le dió el permiso y lo volvió a pintar. Y duró menos que el anterior. Esta vez, en menos de 24 horas el mural en contra de la sentencia de Altsasu apareció lleno de pintadas por el movimiento de la ultraderecha valenciana, quienes días después también convocaron un acto en el solar de los Jesuitas reivindicando que se quitara la ilustración.

Pues bien, después de tres semanas, en el mural ni está la pintada de Taño, ni hay pintadas del movimiento de ultraderecha. Es decir, no queda ni rastro de la polémica. Básicamente, porque la tercera capa que tapa el mural del ilustrador son pintadas de firmas de grafiteros. Respecto a la opinión de la ciudadanía, la mayor parte desconocía el caso, pero algunos que conocían la polémica y pasaban por el solar de los Jesuitas comentaban esto a la Cadena Ser.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?