Fútbol

Fernández Borbalán es patrimonio de Almería

'Papá quiero ser árbitro' de Salva Moya retrata a una bella persona

Borbalán junto a Salva Moya en el Teatro Apolo. /

Creo que el mejor libro de Salva Moya está por llegar, pero el último lo ha bordado. En ‘Papá quiero ser árbitro’ ha dado en la diana y ha retratado como nadie a una bella persona. Vale que David es un buen narrador, un excelente ‘cuentacuentos’ pero el libro tiene tanta molla como el apellido de su autor, pero bien escrito.

Uno se siente orgulloso de conocer a personas de este calibre y si además compartes gustos musicales y estudios de electrónica es el no va más. No se pierdan este libro porque descubrirán que Borbaán es patrimonio para esta provincia.

Sus inicios

Una vez que empiezas con el libro no lo puedes dejar. Estas vacaciones he aprendido de la forma de ser de Borbalán. De su filosofía de vida. Ahora entiendo el secreto de su éxito y todo lo que rodea a nuestro árbitro más internacional. Puede estar tranquilo el autor que no voy a reproducir nada de la obra. Top Secret.

Pero las imágenes de Felipe Ortiz por aquellos campos de tierra y sus primeros viajes retratan la figura de un niño que tenía sueños de fútbol y los supo canalizar desde un pupitre junto a otro grande del balón como Héctor Berenguel.

Porque uno de los éxitos de Borbalán ha sido saber rodearse de los mejores. Eso que decía su padre y el mío (los dos Fernández) ‘El que a buen árbol se arrima...’ lo ha llevado siempre a gala un niño que hizo realidad todos sus sueños y tocó el cielo.

Su familia

La fuerza de David le vino primero de la tierra y luego desde el cielo. Su familia es lo más importante. El motor y la gasolina de su vida y detrás de un niño bueno siempre ha estado eso de: que nada le faltara a los suyos. Misión cumplida.

Siempre respetó a su padre y buscó complicidad en su madre en los peores momentos. A sus hermanos los adora y a su mujer e hijos...

Los amigos

Borbalán tendrá sus defectos (en el libro no vienen) pero no habla mal de la gente. Te mira con esos ojos azulez a la cara y te taladra. Nada de medias tintas y en las páginas del libro salpican amigos de verdad. Para siempre. Algunos como Pepe Luque de imborable recuerdo. Sus amigos son para siempre porque David entiende así eso que llamamos amistad.

Almería

Borbalán es un almeriense que se siente orgulloso de serlo. Siempre ha dejado a su tierra en lo más alto y sabe de la respondabilidad que acarrera ser hijo predilecto de esta tierra. En el Barrio de Los Molinos como en su casa de San Luis o ahora en Aguadulce. En el Bar Las Cadenas o en el Kiosko Luis Marín. Con Sánchez Arminio o con Rafael Martínez. En casa con mamá o con Tere y los niños contando cuentos que se inventa: siempre el mismo David.

No se dónde colocar nuestra relación porque al leer el libro David ya forma parte de mi vida. Antes le quería y ahora...

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?