Riado regresa de Mallorca y une al Adra para siempre

jugadores de todas las épocas se citan en Miramar

Riado con Borbalán. /

El Real Mallorca de finales de los 70 y 80 contaba en sus filas con un futbolista almeriense nacido en Adra. Un centrocampista de largo recorrido que llegó a lucir el brazalete de capitán y a jugar en el Franco Navarro como rival de la Agrupación Deportiva Almería. Riado no llegó vestir los colores del club de la provincia pero el rojo le marcó la carrera primero con el Adra y luego en el que ha sido club de su vida y donde se quedó para siempre ya que Palma de Mallorca es su segunda patria.

Los seguidores más veteranos siempre han seguido la carrera de Riado como luego la de Polo o Pepe Salinas, por citar nombres más cercanos en el tiempo. Adra quería rendirle homenaje a su futbolistas de Primera y aprovecharon las fiestas del 2018 para unir a ese Adra sin siglas que todos llevan en el corazón.

Adra ha sido tierra de fútbol y su campo de Miramar un semillero de grandes jugadores que volvían a encontrarse en la misma instalación de siempre pero alejados en el tiempo y con el nuevo césped de protagonista. La Feria de 2018 con Riado de protagonista ha unido para siempre a un Adra sin siglas.

Juntos de nuevo

Más de 500 aficionados se dieron cita en Miramar para ver a jugadores legendarios de la Agrupación Deportiva Adra. Futbolistas que marcaron una época como Paquitico, Ventura, Gómez, Polo,Paco Montes, Los Quevedos -una zaga de tres futbolistas abderitanos-, Rojas, Pepe Salinas.... y con la participación estelar de Riado. También hizo acto de presencia David Fernández Borbalán, excolegiado internacional y de Primera División, que hizo entrega de una placa conmemorativa a Juan Luis Riado por su paso por la máxima categoría del fútbol nacional. Se guardó un minuto de silencio por los que ya no estaban en un campo de Miramar que emocionaba a todos los presentes.

En el homenaje predominaron los recuerdos, momentos inolvidables de antaño, vivencias y aplausos de unos aficionados que miaban al pasado viendo el inicio de tantas carreras deportivas de enorme éxito.

Amor al Adra

Cuando el Almería de los sesenta y setenta pisaba el campo de Miramar no cabía un alfiler en el campo. La villa marinera habló de tú al equipo representativo de la provincia con el que llegó a compartir la misma categoría. Jugar en el Adra era un plus para los jugadores llegados de fuera, y para los nacidos en la villa el amor a unos colores y la defensa de un escudo.

Riado volvía a sentir todas las sensaciones de niño.

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