1-1.-Un derbi con solo dos chispazos

Peña Deportiva y CD Ibiza se reparten los puntos

Imagen del derbi de este sábado /

Con alguna honrosa excepción un derbi futbolístico suele ser sinónimo de poco juego, mucha brega, contadas ocasiones de gol e igualdad en el campo, sin importar mucho el puesto que ocupan los equipos en la clasificación.

Peña Deportiva y CD Ibiza juntaron sobre el césped del municipal de Santa Eulària a un buen ramillete de jugadores que están entre los mejores de la categoría. Pero cuando se dio el pitido inicial dejaron en los vestuarios el frac y se embutieron en el traje de pana. Pico y pala. Y a correr. Y a chocar. Y a destruir el juego rival. Solo dos chispazos en 90 minutos. Ya se sabe que si atacas no te cansas tanto como cuando persigues la pelota.

La Peña se presentaba con la vitola de líder, sin encajar un gol y con una tripleta en ataque, Pipo, Fraile y Fran Núñez especialmente inspirada en las jornadas precedentes, gracias a su velocidad y desbordes por ambas bandas, Así que Antonio Racero, el entrenador visitante planteó el partido negando espacios entre el medio campo y la zona defensiva y puso cemento en la zona ancha, colocando a Youssouf en detrimento de Zurdo. La Peña se quedó sin plan, porque en la creación del juego todavía no ha encontrado la mejor versión de Cristeto, como organizador y no había manera de hacer llegar el balón a los atacantes para que pudieran encarar. Cumplido el guion de frenar el juego rival, a los visitantes se les suponía también peligro arriba, pero para generar ocasiones hay que mimar al balón y no patearlo sin miramientos. Ni uno solo de los hombres de arriba del Ibiza encendió la bombilla. El primer tiempo fue un tormento para los sufridos espectadores. No se veían tres pases seguidos, los porteros eran testigos de la guerra de guerrillas en tierra de nadie. El balón estaba más por el aire que por el suelo. Así que los encargados de anotar las jugadas de peligro tenían la hoja casi en blanco y estaba a punto de finalizar la primera parte. Solo un cabezazo de Adrián Rosa en un lanzamiento de esquina que repelió con acierto Marcos Contreras

Pero de repente surgió el primer chispazo. Y como no era posible en una combinación, tuvo que venir también a balón parado. Un córner favorable al CD Ibiza lo botaba Terán y Ortiz definió con un remate de calidad lejos del alcance de Seral. Era el primer disparo entre los tres palos de los visitantes y el único en todo el choque. Pudo empatar a continuación La Peña, tras un mal repliegue defensivo visitante, pero el disparo de Andrada fue rechazado de nuevo por Marcos.

Al descanso se llegó con ventaja visitante y con la sensación de que algo debía cambiar tras el paso por vestuarios. Y nada más reanudarse el choque llegó el segundo chispazo. Pipo, que no había recibido un balón en condiciones pudo encarar por primera vez desde la posición de extremo izquierdo y fue desbordando rivales hasta llegar a la línea de fondo y centrar, el balón tocó en un defensa visitante y quedó muerto en la frontal para que apareciera otra vez el lateral Andrada y golpeara el esférico con clase hasta el fondo de la red sin que Conteras tapado por un bosque de piernas pudiera reaccionar.

El gol tempranero hizo daño al Ibiza que perdió colocación en defensa y tuvo presencia nula en ataque. Racero se desgañitaba en la banda corrigiendo posiciones sin mucho éxito y movió rápido el banquillo sacando a Ortiz más preocupado en la protesta que en el juego para colocar a Fajarnés en la banda izquierda. El fútbol es un juego muy sencillo, pero a veces hay jugadores empeñados en hacerlo complicado.

La Peña dominaba, pero Casañ también tenía lo suyo pidiendo más toque y menos fútbol directo.

La recta final del encuentro sirvió también para que algunos jugadores se enfrascaran en algún que otro tumulto, sobre todo entras una jugada que retrató lo que hizo el Ibiza en el segundo tiempo. Una falta favorable a los visitantes en las inmediaciones del área de La Peña se convirtió en una contra clara de la Peña que desperdició Fran cuando estaba en una posición franca en el área rival eligiendo mal el pase. Todo eso mientras De las Heras y Fraile se las tenían tiesas, uno en el repliegue y el otro intentando desembrazarse de los agarrones. Empujones que no llegaron a más y el damnificado fue el portero suplente, Torres que vio la tarjeta roja.

No hubo tiempo para más. El Ibiza puede presumir de dos salidas consecutivas a los campos del Mallorca B y la Peña , sumando puntos. Los de Santa Eulària podrán decir que siguen sin perder. Quien no se consuela es porque no quiere.

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