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El curso arranca en Gambia con material escolar ibicenco

El envío de Radio Ibiza SER y El Periódico ya está en manos de los niños y niñas del colegio Jarumeh Koto

Los niños y niñas de la Jarumeh Koto Lower Basic School de Gambia ya han empezado el curso escolar y lo han hecho 'estrenando' el material escolar recogido en Ibiza por Radio Ibiza SER y El Periódico de Ibiza y Formentera.

Las clases allí comenzaron el pasado día 18 de septiembre y lo hicieron con una sorpresa: ocho cajas repletas de material escolar, mochilas, juguetes y hasta algún balón de fútbol enviado desde aquí gracias a la colaboración de la empresa DHL Express Ibiza y del CO Bojang, miembro de la policía gambiana que ha ejercido como intermediario para hacer llegar el material al centro escolar, situado en el Niani District, uno de los diez distritos que forman parte de la región Central River Division, en el centro del país, una de las zonas más pobres.

Algo que ha sido posible porque la sociedad ibicenca ha vuelto a responder cuando más se la ha necesitado. El pasado 30 de mayo Periódico de Ibiza y Formentera y Radio Ibiza SER lanzaron una campaña conjunta para recoger material escolar y ayudar a estos niños y la respuesta fue masiva. Colegios, institutos, particulares, grupos de amigos, clubes deportivos... todo el mundo se ha acercado hasta las sedes de los dos medios de comunicación para entregar todo el material que habían recogido.

Cientos de libretas, cuadernos, mochilas, bolsos, estuches, barras de pegamento, pinturas, ceras, rotuladores, bolígrafos de todos los colores, lápices, gomas de borrar, pinceles, plastilinas, reglas de medir, sacapuntas, tijeras, flautas, juguetes varios, un parchís, un dominó, un balón, guantes, espinilleras, muñecas y hasta 16 mini radios donados por Radio Ibiza SER. La implicación fue tan grande que, incluso, fue necesario ampliar unos días el plazo de entrega.

Los alumnos ya han recibido el material en la escuela / Cadena SER

Uno de los países más pobres del mundo

La República de Gambia, en el oeste de África, está rodeada totalmente por Senegal salvo en la zona del océano Atlántico en la que desemboca el río Gambia que discurre por el centro del país. Tiene 10.300 kilómetros cuadrados en los que viven cerca de 1,7 millones de personas, más de una tercera parte bajo el umbral de la pobreza. De hecho, según datos oficiales, tiene uno de los índices de desarrollo humano más bajos del mundo, ocupando el puesto 175 de 188 países.

A pesar de ello, los que lo hemos visitado coincidimos en que Gambia «es la sonrisa de África». Miran al futuro con optimismo y se vuelcan con sus escuelas y sus niños y niñas.

Actualmente hay varios modelos educativos en el país. El más habitual son los colegios de modelo británico. Son gratuitos, no obligatorios, mixtos y al ser oficiales y tener el mayor número de estudiantes, están subvencionadas por el gobierno que paga el sueldo de los maestros y el mantenimiento de las instalaciones. Éstas conviven con las escuelas coránicas, divididas en jarañimbés, madrasas y maisis, los concertados con financiación mixta y que suelen ser propiedad de órdenes religiosas, y las escuelas privadas sin subvención.

La escuela está en una de las zonas más pobres del país africano / Cadena SER

La Jarumeh Koto Lower Basic School

Una de estas escuelas públicas es Jarumeh Koto Lower Basic School a la que va destinada la ayuda de la sociedad ibicenca. Tuvimos el privilegio de visitarla y pasar una mañana con su director, su jefe de estudios y por supuesto sus estudiantes. Descubrimos su alto nivel de inglés, ya que es su lengua vehicular y uno de sus idiomas oficiales junto al mandinga, lengua de la etnia más numerosa del país. Además, el número de niñas y niños en cada aula es muy parejo y aunque hay distintas etnias representadas, la mayor parte son mandinga.

Todos estudian desde los 7 a los 15 años, divididos en los seis grados que corresponden al Lower Basic School y que en España podría equipararse a la Educación Primaria. De lunes a jueves, de 08.00 a 14.00 horas, y los viernes hasta las 12.00 horas estudian, entre otras materias, matemáticas, caligrafía, arte y manualidades, ciencias, sociales, religión islámica o educación física.

Sus aulas son sencillas, humildes y acogedoras, recordándonos a las de hace más de medio siglo en España. Apenas una pizarra, unos pupitres que compartir y una estantería para el material. Los libros de texto, los cuadernos y los lápices son tan escasos que, incluso, cuando les regalamos lapiceros todos se afanaron por demostrar a la profesora cual es el que lo tiene más gastado para poder conseguir uno nuevo.

No existe el concepto de patio al que en Occidente estamos acostumbrados, con suelo asfaltado, canastas y porterías de fútbol sala. Lo único parecido a un campo de fútbol es una gran extensión de terreno de arena de playa con porterías con postes y larguero hechos de madera. Hay un balón para todos los estudiantes, sin importar el curso que estudian, y en el recreo todos se afanan por marcar el gol o hacer el regate que decida el improvisado partido.

Ahora, todo eso cambiará un poco con la llegada de estas ocho cajas repletas de material escolar ibicenco, fundamentales para el futuro de «la sonrisa de África».

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Cadena SER

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