"El fútbol amateur es mucho peor para arbitrar que el fútbol profesional"

En los micrófonos de la SER han estado David Cabronero, árbitro quintanareño de Segunda División B y que este año estará de cuarto árbitro en Primera y la asistente Raquel Díaz, que pita en Primera femenina

Durante las últimas semanas se está promocionando el arbitraje por los institutos de la comarca para encontrar nuevos árbitros y árbitras. Los requisitos para formar parte de este colectivo es tener entre 14 y 24 años, y que te guste el fútbol. En los micrófonos de la SER hemos hablado con dos jóvenes que empezaron así, y que esta temporada estarán en Primera División, por un lado, David Cambronero que pita en Segunda División B y que este año estará de cuarto colegiado en Primera y, por otro lado, Raquel Díaz que ya ha debutado como asistente en Primera femenina. Ambos han hablado del arbitraje y han reconocido que su trabajo consiste en vivir con el error y que“el fútbol amateur es mucho peor que el profesional”.

En el arbitraje también hay brecha de género, ya que mientras que un árbitro de Segunda División B puede tener ingresos para vivir del arbitraje, en chicas tan sólo las árbitras de Primera pueden considerarse profesionales.

Ambos árbitros consideran que poder llegar a Primera División es un objetivo cumplido, que, aunque muchos niños y niñas sueñan llegar a este lugar como jugadores, “el arbitraje es otro modo de vivir esta experiencia”.

Una de las partes fundamentales del fútbol es el arbitraje, un sector que en muchas ocasiones es denostado por los aficionados y, solo a través de la comunicación, se puede conseguir la empatía hacia este colectivo.

 

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