Hoja de ruta al Pomuri

La expedición ribereña Pomuri 2018 se encuentra ya en el campo base realizando trabajos de aclimatación. En los próximos días tomarán contacto con la pared del Changri, antes de abrir una nueva vía en la cara oeste del Pumori y hollar cima.

Los arandinos Álex Suárez (i) y Sergio Abad, con el Monte Pumori a sus espaldas. /

Con el Pomuri a la vista. Álex Suárez y Sergio Abad, los dos ribereños que forman parte de la expedición alpina que intentarán abrir una nueva vía en la cara oeste de este pico de 7.161 metros en la cordillera del Himalaya, se encuentran ya en la zona de influencia del Pumori.

Junto a ellos sus dos compañeros de aventura el oscense Ángel Salamanca y el portugués Joao García. Entre todos ya han podido llegar al campo base gracias al porteo con yaks donde ya han montado la instalación para poco a poco seguir aclimatando antes de tomar el primer contacto con las paredes del lugar.

En la tarde de este lunes en El Banquillo de la SER, Abad ha manifestado los planes del grupo para las próximas horas donde la adaptación será la actividad prioritaria. Instalados ya en el campo base Sergio explica que "seguidamente perderemos conexión, aunque contaremos con teléfonos satélites para contar con información meteorológica y en caso de emergencia. La información nos la facilitará un especialista en estos temas, Víctor Baía", desvela el ribereño.

PRIMERA TOMA DE CONTACTO

Avanzando en la agenda, el alpinista ribereño cuenta que "ya en el campo base descansaremos y ajustaremos las instalaciones un día más y ya el día siguiente iremos a la pared del pico virgen, el Changri, pasaremos una noche allí, intentaremos escalarla y regresar al campo base", desvelaba.

Del mismo modo Abad, afirma que todos "nos encontramos bien" que ya van "notando" los rigores de "la altura", pero que se encuentran muy ilusionados".

INTENTO AL PUMORI

Después de esos primeros días de actividad en la zona los cuatro alpinistas intentarán hollar cima. Tras el paso por el Changri, "descansaremos al campo base y según nuestras condiciones y las del tiempo intentaremos atacar el Pumori", apunta ambicioso el montañero arandino. Allí, explica que la ascensión "nos llevará cuatro días de escalada durmiendo en pared y bajar con cuidado", asevera.

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