Un guardia civil asturiano salvó de morir ahogada a una familia en Mallorca

Sergio Mantas, natural de Sama de Langreo, intervino ante la llamada de auxilio de dos adultos y dos niñas atrapadas

Vista de una calle de la localidad de Sant Llorenç des Cardassar (Mallorca). / ()

En el trágico momento que atraviesa Baleares por las catastróficas inundaciones de Mallorca, que se han cobrado ya la vida de diez personas, una pareja de Guardia Civil se vistió de héroe ante la llamada de auxilio de una familia atrapada en su casa tras la riada.

Uno de ellos es asturiano. Se trata de Sergio Mantas, que este miércoles, junto a su compañera de patrulla Nora, es considerado un salvador para una familia. Dos hermanos y las hijas de uno de ellos, de 3 y 15 años, quedaron atrapadas este martes en su casa, el agua les llegaba por la cintura y corrían el riesgo de perecer ahogados. La intervención de este guardia asturiano, de Sama de Langreo, destinado en la comandancia de Port de Pollençam fue providencial.

"Sin ellos habríamos muerto"

  • Escucha la entrevista a Adam Heredia:

Adam Heredia, uno de los rescatados, ha relatado que Mantas, que circulaba en coche patrulla junto a una compañera, acudió al oir la llamada de auxilio de su hermano, que "asomando medio cuerpo" pedía ayuda para evacuar a la niña más pequeña.

El guardia civil asturiano acercó el vehículo que conducía a la vivienda y, tras tranquilizar a los atrapados, tomó a la pequeña en brazos para ponerla a salvo en el coche y posteriormente fue sacando uno a uno al resto de personas atrapadas. "Ha sido increíble, una auténtica pesadilla", ha contado Heredia en 'La Ventana' al recordar el mal trago pasado.

"Cuando empezó a llover estaba con mi hermano, que es propietario de un gimnasio y estábamos allí. Empezó a tronar y le dije me iba a casa que estaban allí sus hijos con mi otro hermano. Le dije que iba yo primero. Esa fue la última que supe de él hasta que pasaron seis horas", ha desvelado Adam.

"Ya en casa empezó a llover muy fuerte y empezamos a ver manchas marrones en el suelo. Cuando fuimos a la puerta, era imposible salir, estaba entrando agua por las puertas, por las ventanas... teníamos el agua por la cintura. La niña la teníamos sobre nosotros o sobre los muebles mientras hacíamos piquetes hasta que llegaron nuestros héroes", ha continuado. "El 112 estaba colapsado, solo podíamos gritar, se me hizo eterno hasta que llegaron nuestros héroes", ha continuado.

"Los guardias arriesgaron su vida por salvaron. Los coches se los llevaba el agua como papel. Ellos venían en el patrol y arriesgaron su vida. Sin ellos dos habríamos muerto", ha dicho.

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