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San Clemente, villa romana, manchega y renacentista

El paisaje manchego nos acompaña durante el viaje hasta San Clemente. La amplitud del horizonte se recoge ahora en sus calles añejas que guardan aún el sabor del Renacimiento. Al asomar a la plaza Mayor el visitante puede volver a imaginar La Mancha, pero no verá castillos, ventas o molinos, sino edificios que guardan esencias viejas como el ayuntamiento que nos mira por los arcos de sus galerías o la iglesia parroquial ejemplo del gótico tardío. San Clemente se muestra encantado de descubrirlo

Ayuntamiento de San Clemente (Cuenca). /

A finales del siglo XI, Clemente Pérez de Rus decidió construir una casa de labor junto a las tierras que poseía, para estar más cerca de su lugar de trabajo. Dejó por tanto el castillo de Rus y fundó un cortijo al que puso su nombre. Se edificó una iglesia y se levantaron también las casas de sus labradores de tal forma que, con el paso de los años, acabó convirtiéndose en un pueblo.

Escucha a continuación la postal sonora sobre San Clemente emitida en Hoy por Hoy Cuenca:

Postal de San Clemente en Hoy por Hoy Cuenca. / Paco Auñón

San Clemente, en la actualidad, se presenta moderno y pegado a la tierra, de la que siguen viviendo sus habitantes como lo han hecho desde los tiempos de Clemente Pérez de Rus. Está situado al sur de la provincia de Cuenca, en la denominada Mancha Alta o de Montearagón.

La villa de San Clemente está declarada conjunto histórico por la cantidad de edificios y monumentos que se conservan. Su casco histórico data, en su mayoría, del siglo XVI.

La villa de San Clemente está declarada conjunto histórico por la cantidad de edificios y monumentos que se conservan. / turismocastillalamancha.es

El Renacimiento se deja ver por fachadas y arcos pero se adorna, en algunos casos, de elementos del Barroco y del Rococó. A las afueras encontramos el puente del Remedio, con una historia muy ligada a la reina Isabel I de Castilla. En el encauzamiento del río Rus a la altura de este puente, se recibía y homenajeaba a la reina cada vez que visitaba la población, que fueron varias en su reinado. Actualmente el entorno del puente del Remedio se ha recuperado y presenta un agradable lugar para el esparcimiento y recreo de los sanclementinos.

Paseando por la calle La Tercia llegamos hasta el Arrabal, un lugar ideal para pasar las noches de verano en compañía de los amigos. Por fin llegamos hasta la plaza Mayor. Según muchos sanclementinos, la más bonita de Castilla-La Mancha. Es una plaza semicerrada, rodeada por tres arcos, dos del Renacimiento y uno anterior al que se denomina Arco Romano, sin ser de esa época en realidad.

La plaza Mayor de San Clemente es, según sus vecinos, la más bonita de Castilla-La Mancha. / turismocastillalamancha.es

En la plaza está el edificio del ayuntamiento, también renacentista, obra de Andrés de Vandelvira. Se caracteriza por las dos galerías de siete arcadas que lucen hacía la plaza. También la antigua Audiencia Real presenta arcos a esta plaza.

A otro lado de este espacio urbanístico se levanta la iglesia de Santiago Apóstol, del siglo XV y construida por el Marqués de Villena. El gótico y el gótico florido se suceden por todo el edificio. Tanto el ayuntamiento como la iglesia están declarados Bien de Interés Cultural.

El paseo nos puede llevar también por los conventos: el de las Carmelitas Descalzas, el de las Clarisas, el de los Franciscanos y el de las Trinitarias.

También aparecen por los recodos de las calles de San Clemente algunas casas palaciegas como la de los Martínez Peral, la casa palacio del Marqués de Valdeguerrero o la de la Reina Mora. También apuntamos en nuestro recorrido el Pósito, la Torre Vieja o la plaza de Toros, de 1908, conocida como La Carmencita por emular en pequeño al coso taurino de Valencia. En los alrededores del pueblo podemos visitar el puente romano y los restos de una calzada también romana.

A siete kilómetros de San Clemente, en el paraje de Rus está la ermita de la patrona y alcaldesa de honor de San Clemente, la Virgen de Rus, cuya romería, cada amanecer del lunes de Pentecostés, está declara de Interés Turístico Regional. Por pasó hace 400 años don Quijote de la Mancha.

La fiesta de Rus comienza el Domingo de Resurrección con la subasta de las andas en los soportales del ayuntamiento, cuando el reloj de la villa marcar el mediodía. Son pujas a la llana hasta que el propio reloj cierre la subasta cuando suenen los toques de las doce y media. La cuadrilla que presente la oferta más alta tendrá el honor de sentir sobre sus costillas el peso de la patrona, pues se han ganado el puesto de portadores en la mañana de la romería de Rus, una cita que congrega a vecinos de toda la comarca.

La palabra rus significa en latín, campo; en griego significa, zumaque. Tanto una acepción como otra se ajustan a este lugar. El fin de semana previo a la romería se celebra en San Clemente un mercadillo renacentista en las calles del casco antiguo, un escenario recatado del siglo XVI.

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