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Una de cal y otra de arena

El Real Oviedo empató a uno frente al Mallorca en un encuentro que mereció más en la primera mitad, pero que incluso pudo perder si no llega a ser por la intervención de Champagne en el tiempo añadido.

Los jugadores del Real Oviedo aplauden a su afición al término del encuentro ante el Mallorca. /

No se puede decir que Juan Antonio Anquela no busque soluciones para intentar dar con la tecla de la regularidad y poder ver a un equipo sólido atrás y con más fluidez arriba. Por ello, el técnico jienense hizo una auténtica revolución en su once con la entrada de tres jugadores y el cambio de posición de más de un futbolista. La mayor sorpresa se produjo en la portería con la titularidad de Champagne en el lugar de Alfonso. El sistema (3-4-3) se mantuvo, con el regreso de Carlos Hernández al centro de la zaga, pero en esta ocasión fue Bárcenas quien ocupó el carril derecho y no Diegui, y fue Joselu el futbolista que actuó más escorado en la banda derecha mientras que Ibrahima jugó de referencia arriba.

Escucha aquí la rueda de prensa íntegra de Anquela.

Solo hizo falta un minuto para comprobar que el Real Oviedo quería seguir enganchado a los puestos altos de la tabla. Fue el tiempo que necesitaron los azules para crear su primera ocasión de gol, que nació de las botas de Saúl Berjón, el ovetense vio la entrada de Bárcenas por el pico derecho del área, pero el panameño, en el uno para uno con Parera, mandó el balón alto. Preocupa el estado físico de Saúl, que tuvo que ser sustituido en la segunda parte por unas molestias en el isquiotibial de su pierna derecha.

Antes del minuto 10, y a la espera de la entrada del Grupo Symmachiarii al fondo norte del estadio, Ibrahima dio muestras de su olfato goleador y adelantó a los suyos después de conectar un excelente cabezazo tras un disparo de Tejera que se iba muy desviado. Remate de 9 con un gran testarazo que requería una dosis de reflejos y mucha precisión. Segundo gol del senegalés esta temporada en su cuenta particular, que a su vez es el segundo que anota en las últimas dos jornadas.

El Oviedo estaba cómodo en el terreno de juego, suelto en ataque y sin ningún contratiempo en defensa. Champagne apenas tuvo que intervenir salvo para interceptar algún centro lateral e incluso, antes de llegar al descanso, los carbayones todavía tuvieron dos oportunidades más para aumentar la renta en el marcador. Primero con un disparo dentro del área de Ramón Folch que Parera envió a córner tras una contra bien llevada entre Ibrahima y Berjón, y más adelante con un remate de cabeza de Carlos Hernández que se fue desviado por poco después de una falta botada por Tejera. Primera parte plácida para los ovetenses donde pudieron irse con una mayor ventaja a los vestuarios.

La segunda mitad ya fue bien distinta, el Mallorca salió con un planteamiento más atrevido y encerró en su campo al Oviedo, que le costaba mantener la posesión y tuvo un bajón de intensidad que le duró aproximadamente 20 minutos. Momento que aprovecharon los bermellones para empatar el choque en la única ocasión que habían tenido hasta ese instante. Dani Rodríguez recibió el esférico en la banda derecha, recortó a Mossa, puso la pelota atrás y Lago Junior anotó con la portería vacía. El equipo de Vicente Moreno continuó con su dominio y Pedraza tuvo en su cabeza la posibilidad de adelantar al cuadro balear en un nuevo despiste a balón parado de los azules, pero el central, sin marcaje alguno, echó el balón fuera cuando Champagne ya estaba vencido.

Anquela trató de mejorar la imagen de sus futbolistas y dio entrada a hombres como Javi Muñoz, Boateng y Toché para tener más presencia ofensiva y, aunque la reacción llegó, no fue lo suficiente para poner en aprietos de verdad a Parera, que no se vio obligado a realizar alguna parada más en el día de su debut. El premio del Ovedo pudo ser mucho menor porque alguno todavía tiene el susto en el cuerpo después de la contra del Mallorca en el minuto 93 cuando Aridai se plantó solo ante Champagne. Todo empezó en una grave pérdida de Bárcenas con todos sus compañeros volcados al ataque, pero el portero argentino, que fue mirado con lupa, resolvió bien la acción arrebatándole la pelota con los pies al jugador del conjunto balear. Los problemas no se quedaron solo ahí porque en el posterior saque, Champagne erró su golpeo, y permitió a los visitantes tener la última del partido que salvó Forlín cuando Carlos Castro ya estaba preparado para marcar en boca de gol.

Un empate que, si se observa la primera mitad sabe poco, pero que al final los carbayones tuvieron que dar las gracias porque el castigo no fuese mayor. Con este resultado el Oviedo se queda en novena posición, a cuatro puntos del play off y la próxima jornada visitará Riazor para medirse al Deportivo de la Coruña (sábado, 20:30 horas.). Desde esta mañana ya están a la venta, en la tienda oficial de la entidad carbayona, las 3000 localidades enviadas por el club gallego a un precio de 25€ cada una, disponibles únicamente para abonados.

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