Últimas noticias Hemeroteca

Fruslerías de importación

Un año más, acabamos de dejar atrás el 31 de octubre. Y un año más, hemos leído y escuchado centenares de críticas a Halloween, la fiesta importada y blablabla...

Personalmente, me trae sin cuidado que se celebre o no un Carnaval del terror la víspera de Todos Los Santos. Lo que me mata es que la queja se basa en que es una tradición yanki que nos invade y envenena... Por favor! Pues como todo! No me había percatado, la verdad, de que la ropa que llevamos, la comida que comemos o la música que escuchamos sean de la más pura cepa guache...

En un mundo como el nuestro, todo es de todas partes. Porque todo es simple marketing. Todo es etéreo, irreal, volátil... Nada tiene raíces, no hay orígenes, porque todo surge y muere en la inmensa nada que forman las redes sociales... Los cimientos de arena de esa terrorífica Aldea Global en la que vivimos...

Y en consonancia con esa vacuidad sin fin que nos compone, nos alarmamos porque los jóvenes, por definición con ganas de farra, abrazan Halloween. Acabáramos! Eligen una fiesta en lugar de la ausencia de fiesta... Pues claro! La que sea! Este año, por influencia de Coco de la todopoderosa Disney, ha habido más México que nunca en los 31 de octubre de todos lados.

Dicho sea de paso, allí, como ya tienen semejante juerga, no triunfa Halloween. Y eso que un tal Porfirio o un tal Nemesio decían aquello de Pobre México, tan lejos De Dios y tan cerca de los EEUU...

Tiene tomate... Tanta preocupación porque se importa Halloween y ni mu cuando copiamos las condiciones laborales de China... Ojo, que es la misma globalización, no se confundan...

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?