Últimas noticias Hemeroteca

Menos espacio para las terrazas en la nueva Gran Vía

  • El Ayuntamiento solo va a autorizar una línea de mesas que deberán estar pegadas a los bordillos de las aceras
  • El espacio de acera original, el de antes de la ampliación, quedará exclusivamente para el peatón
  • Ya están mandando notificaciones a los establecimientos para que se adapten a las nuevas reglas y no dará más autorizaciones de las ya existentes

Una terraza de un establecimiento en la Gran Vía de Madrid /

Más espacio para el peatón y menos para las terrazas. En la nueva Gran Vía, solo podrá haber una línea de mesas en las terrazas de los establecimientos. Tendrán que estar pegados a los bordillos y solo en la zona ampliada de la acera, donde están también los nuevos bancos, los árboles y los quioscos. Todo el espacio original de la acera queda libre para el peatón, como reclaman muchos vecinos, que se quejan de cómo las aceras invaden el espacio público. Además, el Ayuntamiento tampoco va a conceder, por ahora, nuevos permisos.

"Los vecinos de centro entendemos que las zonas peatonales y aquellas zonas que se han ampliado no pueden recibir ni una mesa más", dice Saturnino Vera, de la Asociación de Vecinos del Distrito Centro, "ya tenemos suficientes mesas en el distinto centro como que para que nos gastemos un dineral en ampliar aceras y estas sean para uso particular". "Nos parece correcto que el Ayuntamiento considere que el espacio de la Gran Vía sea para los peatones y no para un uso comercial de los espacios".

Lo mismo opinan desde la Asociación A Pie, que defiende la movilidad del peatón: "No podemos más que estar de acuerdo, la actividad comercial sin duda incorpora vida al espacio público, pero necesita ser controlada", explica Marcos Montes. "Hay que evitar lo que ocurre en algunas calles comerciales de la ciudad que es que el espacio público se privatiza y se convierte en un espacio puramente comercial". Están contentos con la medida que toma el Ayuntamiento para reducir el espacio para las terrazas, pero les parece "insuficiente". "Está bien que se delimite el espacio de terraza, pero estaría mucho mejor y esperamos que sea así, que todas esas aceras ampliadas tengan espacios para la estancia, que reflejen que ese espacio tan principal y emblemático de la ciudad se considere un espacio cívico y no solo un espacio circulatorio".

El Ayuntamiento ya está mandando notificaciones a los establecimientos que tienen autorización para informarles de las nuevas condiciones. No van a modificar la actual ordenanza, si no establecer unas nuevas condiciones a los establecimientos que ya tienen autorización. Durante las obras han permitido que instalasen las terrazas con más de una línea de mesas, pero a partir de ahora no podrán. La idea es, en la línea de la política de movilidad sostenible del equipo de Manuela Carmena, darle más espacio al peatón, que es el protagonista. Esto no termina de gustar a los comerciantes. Vicente Pizcueta, de la Plataforma del Ocio, el Turismo y la Hostelería dice que están sorprendidos: "Estamos perplejos porque si se se está incrementando la superficie de las aceras para mejorar la utilización del uso público, parecería que las terrazas deberían de garantizar su ocupación actual".

A largo plazo

La intención del Ayuntamiento, a largo plazo, es modificar la actual Ordenanza de Terrazas que se aprobó en 2013, que establece que las terrazas tendrán que dejar dos metros y medio de espacio libre para el peatón. Entonces se reguló, tal y como se recoge, "ante el fenómeno del incremento de las terrazas en la ciudad de Madrid, que estaba provocando la transformación del paisaje urbano y un incremento de la demanda por parte de los establecimientos", pero, según el actual equipo de gobierno, "no ha resultado un instrumento totalmente eficaz".

En febrero de este año la Junta de Gobierno del Ayuntamiento aprobó sacar a información pública una nueva ordenanza. Quieren valorar los cambios que se han producido en estos años y plantear cómo mejorar la situación actual. El objetivo es "proteger de manera preferente la calidad de vida de los ciudadanos en términos de sostenibilidad ambiental y de protección del paisaje urbano, armonizando el respeto a los derechos de los viandantes, los usuarios de este tipo de instalaciones y su seguridad, con el desarrollo económico de la ciudad".

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?