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La Script

María Guerra

Un fundamentalista light abre la Mostra

La Mostra abre con un bajonazo. Comparada con la expectación y la montañas de paparazzi que atrajó el año pasado George Clooney con Los Idus de Marzo, la inauguración de ayer con la película The Reluctant Fundamentalist de la directora india Mira Nair resultó muy decepcionante. El nuevo director de la Mostra, Alberto Barbera, ha asegurado que este festival va a ser tener mucho más contenido que una alfombra roja llena de estrellas. Poca cosa, por el momento. Mira Nair, que ganó el León de Oro en 2001 por La Boda del Monzón, presentó ayer The Reluctant Fundamentalist, una historia llena de buenas intenciones sobre un ejecutivo paquistaní que vive en Nueva York, al que los atentados del 11 S le trastocan su carrera y su vida entera. El racismo y las humillaciones sistemáticas por su origen le acercan a posiciones fundamentalistas, muy alejadas de su formación y verdadera personalidad. Mira Nair explicaba el objetivo de The Reluctant Fundamentalist: “Fue esencialmente establecer un dialogo entre Oriente y Occidente. Todos sabemos que ha habido una tremenda fractura en esta última década entre los dos, por eso he buscado el diálogo, he intentado tender lazos que creer puentes y también darle un sentido de curación. Básicamente busco alguna clase de comunicación que vaya más allá del estereotipo, más allá miopía y la ignorancia”. No lo ha conseguido. Se queda en una mera exposición de los puntos de vista de todos los personajes, muchos de ellos bastante estereotipados. Contada en tono de thriller, el protagonista Riz Ahmed, va relatando en mitad de un secuestro cómo cambió se convirtió en fundamentalista. Lo que en la novela de Modsin Hamid pudo funcionar, hace aguas en esta película inundada de palabras y una acción ralentizada por la espesa narración. Tampoco ayuda la pésima interpretación de Kate Hudson, a la que tiñen de morena para salir del cliché de encantadora novia americana. Da igual el pelo, su gestos se limitan a hacer pucheros y carantoñas. Ante el aburrimiento del día, la prensa italiana ya está alertando de un posible exceso de sexo, violencia y falta de respeto contra la religión en las películas de la Mostra. Pues que lleguen pronto los excesos, porque hasta el momento lo más emocionante es el comunicado de Sarah Polley que no quiere dar entrevistas para promocionar su propio documental autobiográfico, Stories we tell.