Últimas noticias Hemeroteca

Destapar al “chorizo” para salvar el ibérico

Este fin de semana Ser Consumidor ha denunciado diferentes irregularidades cometidas por un productor de jamones ibéricos,  ‘coladas’ - ¿o no? – a algunos establecimientos, que a la vez han permitido, de forma consciente o no, me da igual,  informaciones cuanto menos confusas y engañosas a sus clientes; además, diferentes expertos han confirmado que el caso no es aislado, lamentablemente. Detrás de las empresas “delicatessen" del jamón y del jamón menos exquisito hay muchos buenos jamones, muchos buenos profesionales y empresarios, pero también mucho engaño al consumidor, desinformado y desconocedor de una legislación y unas normas que ayudan a todo menos a que sepa lo que está comprando realmente. Algunos juegan con el etiquetado, con los términos atractivos como ‘bellota’, con denominaciones que no existen, como D.O. Jabugo, con imágenes de los mejores jamones cuando lo de dentro puede ser hasta un ‘simple’ cebo... En las piezas, en los cortes, en los loncheados…No sabemos si el jamón que compramos a precio de oro, en teoría súper controlado, cumple todos, algunos o ninguno de los requisitos que marca la legislación. Y todo eso marca el precio, pero, ¿estamos pagando de verdad lo que vale en muchos casos? Alguien nos decía que hay cerdos que deberían pasar muchas horas en montanera que, sin embargo, no saben lo que es el sol… Alguien nos dijo que lo que denunciamos el otro día es sólo un poquito de lo que hay; alguien se atrevió a decir que “solo el 9% de lo que se etiqueta con la palabra ibérico es puro". Hace ya bastantes años, se puso en marcha una legislación para acabar con estos problemas, proteger la raza, la montanera, un sector, para proteger al consumidor. ¿Sirvió para algo? Algunos dicen que para nada, parece que para poco. Sigue la confusión, siguen los engaños. ¿Se controla realmente en los establecimientos que lo que van a vender a sus clientes cumple las normas, está certificado correctamente, cumple los parámetros de grasas que marca la norma? ¿No se juega en ocasiones, como he podido comprobar estos días, con etiquetados tan atractivos para el consumidor como engañosos y confusos? ¿Hablamos de errores o hablamos de 'ganchos' intencionados para vender más y mejor? ¿Dónde están las inspecciones? Hasta tolero que nos vendan como grandes chollos lo que semanas y meses atrás estaba más barato, pero, por favor, ¡que no nos tomen el pelo! ¿Cómo es posible que se venda un jamón certificado por una certificadora que no certifica ibérico desde hace años? ¿Estamos hablando de un simple error de etiquetado? ¿Dónde están los controles de calidad?  En Makro y Alcampo, desde luego, han fallado. Y luego está el papel de las administraciones con  potestad para controlar que al consumidor no se le tome el pelo. O del ministerio del ramo para que se cumpla la legislación. Muchas denominaciones de origen llevan años denunciando estas prácticas engañosas o fraudulentas. Me gustaría saber cuántas denuncias se han puesto, cuántos expedientes se han abierto en nuestro país por prácticas irregulares. Y voy más allá: ¿Hay juego limpio en todas las D.O.? ¿Qué papel juegan las empresas certificadoras? ¿Quién las controla a ellas? Parece obvio que estamos ante un  lío en el que los culpables son los que hacen trampas, los que manejan la publicidad engañosa, los que nos venden recebo como si fuera bellota o recebo cuando es cebo, pero no es menos cierto que muchos eslabones de la cadena está fallando de forma estrepitosa. Quienes lo hacen, quienes lo saben y no denuncian, quienes denuncian tímidamente, quienes deberían controlar y no controlan, quienes saben de qué va la historia y no ponen medios suficientes para que dejen de tomarnos el pelo... Los consumidores no tenemos que hacer un máster en jamones para comprar jamón, ni en telefonía para comprar un móvil, ni en mecánica de coches para comprar un automóvil ni en informática para un ordenador. Lo que queremos es que jueguen limpio con nosotros. Éste magnífico sector, con productores y productos que son la envidia de todo el mundo, corren el riesgo de morir en medio de un absurdo proteccionismo al “chorizo”. Quizá también por eso – además de por la crisis – las ventas del jamón ibérico han caído en picado. La nueva legislación en marcha pretende acabar con esta situación, ¡esperemos!, pero lo mismo se dijo hace ya muchos años. Y recuerdo que entonces, como hoy, el ministro del ramo es el mismo. Pero nunca es tarde…

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?