Cadena SER

Emisoras

Buscador de emisoras

Ir

Selecciona tu emisora

Notas de Cine

Antonio Martínez

Lena Horne, una luchadora en "tiempos tormentosos"

Cuando Hale Berry, emocionadísima, recogió en 2001 el Oscar a la mejor actriz que le convertía en la primera mujer afro americana de la historia en conseguirlo, tuvo palabras de recuerdo para otras actrices negras que no pudieron ganarlo porque en su época, simplemente, no contaban. Entre ellas citó a la protagonista de nuestro “Libro gordo de la música de cine” de esta semana, Lena Horne, una de las grandes voces del jazz que brilló también en el cine aunque de manera más fugaz. Lena Horne nació en 1917 en Brooklyn, Nueva York. Por herencia genética era mitad negra mitad india americana y eso se traducía en un color de piel muy claro. En su barrio las otras niñas de color la rechazaban por ello pero para los blancos seguía siendo una negra. No obstante a lo largo de toda su vida Lena se sintió muy orgullosa de su raza y luchó con uñas y dientes por los derechos civiles y en contra de la segregación racial. Como cantante empezó a curtirse desde los 14 años haciendo de corista en el mítico Cotton Club de Harlem donde acompañó a estrellas del jazz como Duke Ellington, Billie Holiday o Louis Armstrong. A mediados de los años 30 dio el salto y se convirtió en vocalista principal y en la primera cantante negra de la historia en hacer una gira con una orquesta de jazz de músicos blancos. Hollywood también le echó el ojo y en 1938 la Metro le firmó un contrato para trabajar en el cine. Debutó con el musical “The Duke is stop” e hizo pequeñas apariciones en otras películas. Por entonces los estudios de cine se habían dado cuenta de que el público afro americano demandaba cada vez más películas protagonizadas por actores de color y rodaron varios films en los que Lena Horne tuvo papeles protagonistas. Títulos como “Una cabaña en el cielo” de Vincente Minelli o “Tiempo tormentoso”, en la que cantaba el que acabaría siendo uno de los grandes éxitos de su carrera: Stormy weather. Dotada de una gran belleza, Lena se convirtió en una especie de sex symbol afro americano y muchos de los soldados negros que combatían en la Segunda Guerra Mundial llevaban en sus mochilas la foto de la actriz. Lo que estos soldados no sabían es que algunas de sus escenas en la pantalla no se podían ver cuando sus películas se exhibían en los estados del sur de Norteamérica porque eran cortadas. No estaba bien, decían, que eclipsara a otros actores de piel blanca. Además Lena Horne no aceptaba los papeles típicos de criada negra y por eso la Metro no sabía muy bien que hacer con ella. En la mayoría de las películas se limitaba a cantar alguna canción y poco más. Incluso papeles que parecían haberse escrito para ella, como la mujer de sangre negra pero de piel muy blanca del musical “Magnolia”, se lo ofrecieron a Ava Gardner a pesar de que no era cantante y tuvieron que doblarla en sus números musicales. Curiosamente en la vida real Lena Horne había protagonizado un episodio similar al de Ava Gardner en aquella película. En su segundo matrimonio se unió a un hombre blanco, Lennie Hayton, lo que levantó ampollas en ciertos sectores del país. La pareja recibió incluso amenazas de muerte. Y es que Lena Horne era un personaje bastante incómodo para algunos. Durante los años 50 fue incluida en la llamada "lista negra" del senador McCarthy y aunque no fue a la cárcel le impidieron actuar en radio y televisión durante varios años. En los 60 fue gran amiga y compañera de lucha de Martin Luther King y de Malcolm X. Trabajó directamente con Eleanor Roosevelt en la legislación contra el linchamiento racista y en la famosa marcha sobre Washington de 1963 pronunció el discurso en nombre del Consejo Nacional de Mujeres Negras. A mediados de los años 50, coincidiendo con sus problemas con "la caza de brujas", Lena Horne abandonó el cine y centró sus esfuerzos en sus shows en directo y en el teatro musical. Obtuvo, por ejemplo, un gran éxito representando el musical “Jamaica” por el que ganó varios premios. Al cine regresaba de vez en cuando, como en el western “La ciudad sin ley”. Su última aparición en pantalla llegó en 1978 con la película “El mago”, una versión musical de “El mago de Oz” protagonizada por Diana Ross, Michael Jackson y otras estrellas de color. Lena daba vida a la bruja buena del Este. Lena Horne siguió grabando discos y actuando en directo o en televisión hasta casi finales de los años 90. Su carrera artística se prolongó por tanto nada menos que siete décadas. En 1999 hizo su última aparición pública. Le habían diagnosticado esclerosis múltiple. Murió en mayor de 2010 a la edad de 92 años. Si queréis saber más sobre ella y escuchar su maravillosa voz, en el programa de esta semana tenéis la oportunidad. Si la semana pasada hablábamos con José Sacristán, el protagonista de la película “El muerto y ser feliz” por la que es candidato al Goya al mejor actor, esta semana lo hacemos con su director, Javier Rebollo. Rebollo es un cineasta muy peculiar que utiliza la música en sus películas de manera muy especial. En este film nos encontramos desde canciones cuya letra ha escrito él mismo a piezas de piano interpretadas por su compositora en el momento del rodaje. De todo ello charlamos con él en nuestras “Conversaciones en clave de sol”. Vamos a escuchar también la banda sonora que John Williams ha compuesto para la película "Lincoln" y con la que el músico ha logrado la candidatura al Oscar número 46 de su carrera. En "Lincoln" nos encontramos la versión más delicada e intimista de Williams, diferente a la del gran despliegue sinfónico al que nos acostumbra otras veces. La partitura ha sido grabada por la Orquesta Sinfónica de Chicago por petición del propio Spielberg, ya que el director pensaba que de alguna forma estos músicos traerían a la película el aroma de Springfield, el lugar de residencia de Lincoln que está muy próximo a Chicago. El musical clásico que recordamos esta semana es “Una cara con ángel” dirigido en 1957 por Stanley Donen y protagonizado por Audrey Hepburn y Fred Astaire. Cuando le propusieron el proyecto el bailarín no se sentía muy cómodo con la idea ya que era treinta años mayor que Audrey, pero lo cierto es que los dos desprenden una química maravillosa en la película. “Una cara con ángel” es un musical delicioso, lleno de magia y encanto, y además en él tenemos la oportunidad de escuchar a la propia Audrey Hepburn cantando, ya que a diferencia de “My fair lady” no fue doblada en las canciones. El misterio, el escalofrío y el toque surrealista lo pondrá en el programa David Lynch ya que la película que destacamos de la programación de TCM es uno de sus grandes títulos, “Mullholland Drive”, con el que ganó el premio al mejor director en el festival de Cannes de 2001. La película sirvió además para lanzar a sus dos protagonistas, Naomi Watts, por entonces bastante desconocida, y Laura Harring, a la que podemos ver ahora mismo en la serie “Gossip girl”” Recordad, la cita con “Notas de cine” es en la madrugada del sábado al domingo de 5 a 6 y a partir del lunes encontraréis el audio del programa en la pestaña de podcast de cadenaser.com o en la web de canaltcm.com.