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La Script

María Guerra

De 16:00 a 17:00

Las críticas de La Script. Las últimas nominadas a los Oscar

'Bestias del sur salvajes'. La fábula del fin del mundo / Pepa Blanes

Cada cierto tiempo surge una de esas películas que vuelve a hacernos creer en que no todo está contado. 'Bestias del sur salvaje' es una fábula apocalíptica con una base muy realista. Esa mezcla, ese contraste es en lo que reside la genialidad de esta cinta, considerada, una de las cintas más originales de los últimos años. En ella su protagonista, una niña de seis años, tiene que enfrentarse a un huracán que asola la aldea en la que vive con su padre, un hombre rudo y enfermo. Volvamos al contraste. Es poética aunque sus personajes vivan en medio de la miseria y la suciedad y aunque veamos animales muertos y restos de basura. Es original y localista aunque hable de valores absolutamente universales como la fuerza del ser humano frente a la naturaleza (no hay más poderoso que ella). Esa fuerza que obliga a levantarse siempre por muy fuertes que sean los huracanes. Es también la defensa de la naturaleza sin complejos. Su protagonista considera que todos los seres humanos tienen alma y corazón. Es esa relación padre-hijo, sin sentimentalismos -cosa rara viniendo de Estados Unidos-. Es el realismo mágico de 'Cien años de soledad' trasladado al sur de Nueva Orleans, una zona que sabe mucho de catástrofes y con unos personajes que apegados a la naturaleza y a una mitología ancestral. Estos personajes, que pueden parecer algo excéntricos a priori, luchan por salvar su cultura, su forma de vida frente al capitalismo que quiere absorverlosBenh Zeitlin, neoyorquino urbanita, se desplazó hasta esos diques de Luisiana para rodar esta historia salvaje y visceral. Quvenzhané Wallis y Dwight Henry interpretan a la niña y a su padre. Ninguno de los dos había actuado antes. Los dos están soberbios. Él es panadero y quiere seguir siéndolo. Zeitlin había dirigido cortos, pero es su primer largometraje. Con él se ha ido con premio de Sundance y de Cannes y ahora afronta el reto de los Oscar, donde ha logrado cuatro nominaciones por su forma de mostrar desde los fantasiosos ojos de una niña el drama del Katrina. La pega es su alta intensidad que puede alejar a algunos espectadores.

'El vuelo'. Osado despegue y empalagoso aterrizaje / María Guerra

Primera escena. Denzel Washington se despierta en una habitación de hotel acompañado de una mujer con aspecto de prostituta.  Tiene una resaca monumental que se sacude con un par de rayas de coca. Y de ahí, una ducha y a pilotar un avión de pasajeros.  ¿Es esta una película de Zemeckis? Lamentablemente, el director no se atreve a cruzar la línea de la convencionalidad y lo que empieza como una intensa sorpresa acaba en un trillado final. El despegue de 'El vuelo' es una magistral combinación de acción y emociones turbias.  El arranque de la película es de una potencia que quita el aliento. Un piloto borracho salva a todo su pasaje y se enfrenta a una durísima investigación donde abren en canal su vida y sus adicciones. Denzel Washington está eficiente en su personaje, en hombre en caída libre de moral ambigua. Sin duda, un papel arriesgado para la pacata sociedad americana a la que no le gusta ver a sus héroes jugar a villanos. Denzel Washington parece que se ha aburrido de sus eterno papel de héroe, tras el Oscar de 'Día de Entrenamiento' se ha especializado en tipos de vida turbia a los que interpreta con inquietante solvencia. 'El vuelo 'es una película muy calculada desde todos los puntos de vistas. El propio Zemeckis cita a Truffaut quien aseguraba que el cine debe ser “una mezcla perfecta de verdad y espectáculo”. Hay que reconocer que Zemeckis domina la acción con precisión suiza, pero con la verdad no se ha atrevido.

'El lado bueno de las cosas'. Bipolaridad light / María Guerra

El director David O. Russell tiene un inquietante don para retratar la espesa y estrafalaria atmósfera familiar. Lo que sobre un guion puede ser inverosímil, él consigue dotarlo de realidad y consistencia. Ya lo hizo en 'The Fighter' (2010), retratando la irrespirable familia del boxeador  Mark Whalberg y consiguió dos Oscar para Christian Bale y Melissa Leo, y ahora lo repite en 'El lado bueno de la cosas'. Su fuerte son los repartos corales donde las emociones se desbordan con naturalidad frente a la cámara. El galán de 'Resacón en Las Vegas' (2009), Bradley Cooper, interpreta a un treintañero bipolar que sale del psiquiátrico donde ha estado ingresado por vapulear al amante de su ex mujer y vuelve a casa de sus padres, Robert De Niro y Jacki Weaver. Entre sus nuevos vecinos encuentra a Jennifer Lawrence, una joven viuda casi tan desequilibrada como él. La historia empieza con una angustiosa mirada sobre la psicosis que poco a poco se va endulzando hasta derivar en la comedia romántica con toques agridulces. En conjunto el guion pierde fuelle, pero se salva por unos giros delirantes – las clases de y el concurso de baile son memorables-  y los magníficos diálogos que los actores sueltan como si hubieran nacido para ello. Agradable de ver, pero con demasiadas concesiones al happy ending americano.

'La banda Picasso'. / Pepa Blanes

Colomo hace su particular homenaje a uno de los periodos histórico más prolíficos para el arte, en especial para la pintura, gracias a un genio como Pablo Picasso. Para ello, en 'La banda Picasso' se centra en un episodio real, algo oscuro y del que el director reconoce a penas haber encontrado información: la detención de Picasso y de su amigo el poeta Apollinaire por ser cómplices del robo de la Gioconda en el París de 1911. La historia tiene algo de original y de pintoresca, el problema es que se desinfla y la narración carece de ritmo. Colomo tarda a hacer aparecer el leit motiv de la cinta: el robo. De modo, que la presentación de los personajes se alarga en exceso. Con rigor histórico, con buen gusto hacia el arte, la fotografía -con Alcaine detrás-, el vestuario, la luz parisina..., Colomo nos cuenta esta historia algo desdibujada, con uno personajes poco carismáticos para el peso histórico que poseen en realidad, culpa, quizá del guion, o de los actores, que aunque pasan el aprobado no logran estar a la altura de los nombres que interpretan.

'Movie 43'. La comedia que bebe de youtube / Pepa Blanes

Estamos ante un experimento en lo que al género de comedia se refiere. 'Movie 43' se compone de una serie de sketches de humor bestia y algo burro. Son como esos vídeos de youtube que tanto comparte la gente en las redes sociales, con puntos escatológicos algunas veces, gamberros y satíricos en otros, sin que falten escenas con muy mal gusto y aburridas. Lo mejor de la cinta está al comienzo. En las primeras escenas vemos a Kate Winslet y a Hugh Jackman -a los que últimamente vemos en papeles bastante serios- protagonizar una escena de una primera cita divertida. Ellos lo bordan y hasta es original. O cuando aparece Naomi Watts con Liev Schreiber -su pareja en la vida real- caracterizados como dos adolescentes. O hasta las parodias de los más famosos superhéroes como Batman, Robin, Supergirl, Wonder Woman o Lois Lane. Luego la cosa pierde fuelle y se pone un poco por montera con un humor mucho menos incisivo que al principio. Un total de 11 directores, entre ellos los hermanos Farrely, han firmado cada escena, de ahí que el desnivel entre ellas. Lo que no se puede reprochar a la película es la gran cantidad de estrellas que participan. A los ya citados, podemos añadir a Richard Gere, Gerard Butler, Uma Thurman, Emma Stone o Halle Berry.

'El cuarteto'. Hoffman y su edulcorada visión de la vejez / María Guerra

No se puede hacer todo bien en la vida. Dustin Hoffman ha pasado a la historia del cine como el actor  de 'El Graduado' (1967), Cowboy de medianoche (1969) o Kamer contra Kramer (1979), pero nadie le recordará como director. Su debut a los 75 años como realizador es un capricho que él se puede permitir, pero no aporta nada a su carrera. Basada en la obra de teatro del sudafricano Ronald Harwood, 'El Cuarteto' es una comedia más de las blanditas historias de ancianos que últimamente abundan en la cartelera. Su gran aliciente es ver a los grandes veteranos del cine británico como Maggie Smith, Michael Gambon, Billy Conolly y Pauline Collins reírse de sus achaques. Convertir una residencia de músicos retirados en el escenario es una buena idea ya que coinciden las batallas de egos que igualmente se puede imaginar entre actores. Sin embargo, 'El Cuarteto' patina por culpa de un guion edulcorado que flirtea muy de lejos con mostrar las garras de la vejez, pero se atreve a mostrarlas. Las interpretaciones de un puñado de estrellas no salvan el pastelito. Su blandura roza el patetismo.

'Coriolanus'. Shakespeare según Ralph Fiennes / Daniel de la Fuente

Coriolano es una de las últimas obras de William Shakespeare, basada en Cayo Marcio Coriolano, un general romano de los tiempos de la guerra contra los volsos. Un déspota que prohibió la distribución de trigo al pueblo, que fue exiliado de Roma y que vuelve para vengarse junto a los volsos, a los que había sometido. Ralph Fiennes (‘El Paciente Inglés’), miembro de la Royal Schakespeare Company, se estrena como director llevando a la gran pantalla esta tragedia, que ya interpretó en el Teatro del Globo de Shakespeare, en Londres. Dirige y protagoniza la película junto a Vanessa Redgrave (‘Regreso a Howards End’), que interpreta a Veturia, su madre; Jessica Chastain (‘La Noche más oscura’), que hace de Volumnia, su mujer; y Gerard Butler (‘300’), encarnando a su enemigo, Tullus Aufidius. Actores ingleses, a excepción de la actriz estadounidense de moda, Chastain, aunque la cinta se rodase hace dos años y llega ahora a España, un año después de su estreno en su país natal, solo en versión original. La versión de Coriolanus de Fiennes no transcurre en el 493 a.C., sino en una ciudad imaginada, “que se hace llamar Roma”, con un sistema político corrupto y que ignora y manipula al hambriento pueblo. Vaya. Hasta ahí todos los ingredientes invitan a probar el plato. El problema es ese: que aunque la ciudad es actual, como el vestuario, la imagen (mucha cámara en mano) caracterización y montaje, el lenguaje no lo es y la interpretación es muy teatral. Adaptar una obra de Shakespeare a la actualidad es fácil (esta es de 1607 y la historia se repite hoy en día) y se ha hecho, pero el guionista John Logan (‘Gladiator’, El último samurai’) juega no con muy buen acierto a introducir, en una guerra actual, un discurso shakesperiano que descoloca. Esos monólogos recitando la obra de Shakespeare para dirigirse armado de metralletas a un pueblo hambriento como los de hoy, pues se hace muy difícil de digerir. Choca, resta naturalidad a las fantásticas interpretaciones y cuesta entrar en las dos horas que dura la historia.