PRIVATIZACIÓN SANITARIA

Mato contrata a Lamela para cambiar el modelo de gestión de los hospitales dependientes de Sanidad

El Ministerio abonará 36.000 euros a la empresa de exconsejero Manuel Lamela a cambio de "la asistencia técnica para la definición de un nuevo modelo de gestión clínica". Un proyecto que Sanidad pretende poner en marcha en los hospitales de Ceuta y Melilla

La ministra de Sanidad, Ana Mato (izquierda), ha contratado a Manuel Lamela (derecha) para cambiar el modelo de gestión de los hospitales

- Junto a Lamela, figuran también en la empresa otros dos ex altos cargos de la consejería de Sanidad madrileña
- Los de las ciudades autónomas, son los únicos hospitales que dependen orgánicamente del Ministerio de Sanidad
- La Marea Blanca habla de privatización encubierta
- Manuel Lamela, exconsejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, está imputado por tráfico de influencias y prevaricación durante el proceso de privatización de la sanidad madrileña
- Lamela terminó gestionando los mismos hospitales que había privatizado mientras ostentó su cargo

El Ministerio de Sanidad ha adjudicado a sendas consultoras privadas "la asistencia técnica para la definición de un nuevo modelo de gestión clínica y su implantación" en los hospitales Comarcal de Melilla y Universitario de Ceuta.

Estos centros son los únicos hospitales españoles que dependen orgánicamente del Ministerio de Sanidad y no de las distintas Comunidades Autónomas.

De acuerdo al pliego de condiciones del contrato, la intención del Ministerio de Sanidad es implantar en los hospitales de Ceuta y Melilla las llamadas Unidades de Gestión Clínica: pequeñas "microempresas" dentro de los centros sanitarios públicos dotadas de entidad jurídica propia. Departamentos que podrán administrar su propio presupuesto y que contarán con personal regulado por el régimen laboral de las empresas privadas, sometido a un sistema de incentivos en función de criterios de eficiencia.

Un sistema que para la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública "es en realidad una privatización encubierta que pretende dar una entrada discreta al sector privado". Concretamente, los médicos de la Marea Blanca denuncian que con las Unidades de Gestión Clínica "se pretende introducir de manera encubierta una empresarización de los servicios hospitalarios y de los centros de Salud que provocará que las decisiones clínicas de los profesionales sanitarios estén sometidas a las políticas empresariales" primando "el cribado de pacientes y patologías atendiendo a criterios de rentabilidad".

Según apunta la Federación, las farmacéuticas, multinacionales sanitarias o fondos de capital riesgo podrán gestionar los centros sanitarios "a cambio de aportar recursos y capitalización" por lo que estas Unidades "sólo beneficiarán a empresarios, laboratorios, consultoras y a personajes vinculados a la actual administración que participen en la llamada puerta giratoria".

Y por ahora, desde luego, así es; ya que el Ministerio de Sanidad ha contratado a la empresa BAPPH (Business Assesstemt Plans and Projects Healthcare SL) presidida por el exconsejero de Sanidad madrileño Manuel Lamela, para pilotar el nuevo modelo que se implantará en los únicos dos hospitales que gestiona el gobierno Central.

Lamela está imputado por tráfico de influencias y prevaricación durante el proceso de privatización de la Sanidad madrileña ya que recaló en las mismas empresas que consiguieron gestionar los hospitales madrileños que él mismo había privatizado siendo consejero.

En la empresa de Lamela, figuran también como asesores dos antiguos colaboradores suyos en la Consejería de Sanidad: Germán Rasilla Arias, ex alto cargo de la Viceconsejería de Infraestructuras Sanitarias y Jorge Fernández Ordás, ex director general Farmacia de la Comunidad de Madrid.

Junto a la consultora de Lamela, el departamento de Ana Mato ha contratado también para la misma tarea a Mensor Asesores, un despacho asesor compuesto asimismo por profesionales provenientes del sector público. Ambas empresas se encargarán respectivamente de cada uno de los hospitales de las cidades autónomas. La consultora de Lamela, del hospital comarcal de Melilla y la otra asesoría, del hospital universitario de Ceuta.

De acuerdo al pliego de prescripciones técnicas ambas empresas deberán "valorar en qué servicios pueden desarrollarse Unidades de Gestión Clínica, así como diseñar y colaborar en la gestión del cambio de modelo" en los hospitales de Ceuta y Melilla. A cambio ambas empresas recibirán 36.000 y 46.000 euros respectivamente con cargo al presupuesto del Ministerio de Sanidad.

Se da la circunstancia de que el Ministerio de Sanidad está dotado de un órgano asesor, el Instituto de Salud Carlos Tercero (dependiente del Ministerio de Economía) que cuenta con la Escuela Nacional de Sanidad. Un órgano que tiene en sus filas a reputados especialistas en Gestión Clínica cuya asistencia técnica tendría coste cero para las arcas públicas.

Sanidad afirma que desconocía que la empresa fuera de Lamela

Desde el Ministerio de Sanidad reconocen que se ha adjudicado por concurso ese informe sobre el hospital de Melilla a la empresa de la que estamos hablando pero insisten en que no sabían siquiera que la empresa fuera de Lamela.

Dicen que el proceso ha sido escrupulosamente legal, que se presentan muchas empresas a un concurso como éste, y que ganó la que tenía la mejor oferta técnica y económica.

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