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EL EDITORIAL DE CARLES FRANCINO

Suárez se va

He de confesarles que tengo, que tenemos, una sensación un poco rara al abrir hoy el programa, porque hace apenas cinco horas ha empezado la cuenta atrás para que la vida de Adolfo Suárez se apague definitivamente. Y la verdad es que no estamos acostumbrados a saber esas cosas con tanta precisión, tan milimetradas.

Recordamos el caso de Mandela, el último gran personaje del que se sabía que estaba acabando su tiempo y que un día pues acabó muriendo. O el alcalde de Bilbao, Iñaki Azcuna, que falleció anoche. Ya se sabía que estaba enfermo y su cuerpo dijo 'basta'. Pero esto de: 'a mi padre le quedan como máximo 48 horas' que ha dicho su hijo... ¡ostras, eso es un golpetazo! Y desde luego no es usual.

Pero, en fin, una cosa está clara: ahora mismo, quien más quien menos está haciendo memoria, análisis, está tratando de calibrar cuál ha sido exactamente la aportación de Adolfo Suárez a la historia de España. Y es obvio que esa historia le reserva un lugar muy destacado. ¡Ojo!, no se trata de empezar a difundir panegíricos sin ton ni son, Suárez es un personaje complejo, de ahí su interés. Y seguramente sólo alguien como él, un poco hechicero, un poco ambicioso y con una enorme intuición política pudo hace lo que hizo: desmontar una dictadura para convertirla en democracia como si se tratara de un truco de magia.

Pero lo hizo, eso es muy grande y se lo debemos. Y si hubiera que elegir dos cosas para recordarle podríamos quedarnos con una imagen y una frase. La frase es el "puedo prometer y prometo", un eslogan, sí, pero también una suerte de compromiso político, al que hoy oponemos un "he incumplido mis promesas para cumplir con mi deber". No está mal la diferencia.

Y después una imagen: la del 23-F, sentado en su escaño, igual que Carrillo, igual que Gutiérrez Mellado, ese gesto que Javier Cercas desmenuzó hasta la última partícula en su magnífica novela: 'Anatomía de un instante'. Esa fue sobre todo una estampa de dignidad, algo que Suárez nos ayudó a recuperar como país y que siempre, siempre deberíamos preservar.

Suárez se va

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