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SER HISTORIA

La Armada Invencible: El eco de la derrota

Aunque nada comparable con el annus horribilis de 1568 en donde se perdió casi todo, desde el punto de vista político y personal para de Felipe II, el año 1588 fue uno de los más aciagos para el monarca español

La Armada Invencible /

La lucha contra el protestantismo que comenzaba a recorrer toda Europa se convirtió en una feroz batalla personal entre Felipe II e Isabel I de Inglaterra. Así nace la idea, barruntada años atrás, de invadir las islas británicas para someterlas al yugo hispano. Y como muchas de las cosas que hizo Felipe II, rey al que en ocasiones hemos idealizado en exceso, fue un verdadero desastre.

A la muerte de don Álvaro de Bazán, Marqués de Santa Cruz, el proyecto de la Armada queda huérfano en el liderazgo hasta que Felipe coloca al frente a don Alonso Pérez de Guzmán, VII duque de Medinasidonia. Las malas lenguas decían que se mareaba en los barcos debido a su poca familiaridad con la mar. Pero realmente eran eso, malas lenguas que ocultaban lo que el duque realmente poseía: experiencia, organización y, sobre todo, decisión para llevar adelante un proyecto de esas características.

Por detrás estaba el problema religioso, pero todos conocían que uno de los principales objetivos era el control de las rutas americanas y acabar de una vez por todas con la piratería que la reina de Inglaterra fomentaba en el Atlántico para hundir o robar a los barcos españoles.

La Leyenda Negra

Con estos mimbres no es extraño que el fracaso de la Armada sirviera de acicate para echar más leña a la hoguera de la Leyenda Negra. A los problemas en América y la persecución religiosa en Europa ahora había que añadir este estrepitoso fracaso que más de cuatro siglos después es difícil de explicar. Felipe II se justificó con la famosa sentencia de "Yo no mandé mis barcos a luchar contra los elementos" que al igual que sucede con otras grandes frases de la Historia, hay dudas de que la dijera Felipe II. El caso es que nos dieron para el pelo. Y sin embargo no fue tanto, porque en 1589, al año siguiente, quien ganó la contienda en el mar contra los ingleses fuimos nosotros; "15 iguales" como dice el hispanista Geoffrey Parker, siguiendo un símil tenista. La recuperación de la armada, a costa de las sucesivas bancas rotas del Estado, no tardó en ser algo real. Pero, eso sí, supuso un caldo de cultivo muy grande para la célebre Leyenda Negra.

SER Historia 286 La Leyenda Negra de la Armada Invencible 19-10-2014

SER Historia 286 La Leyenda Negra de la Armada Invencible 19-10-2014

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