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MINERALES DE SANGRE

Gerardo Ríos: “Una vez que haya ley, habrá obligación de investigar que no se usen minerales de sangre”

El Parlamento Europeo ha aprobado un proyecto de ley para obligar a mostrar que los minerales para fabricación no provienen de países en conflicto. Hablamos con Gerardo Ríos de Amnistía Internacional y con Mbuyi Kabunda, profesor de Relaciones Internacionales y Estudios Africanos de la Universidad Autónoma.

Hasta ahora en Europa no existía la obligación de mostrar que los materiales para producir el acero viene de zonas de conflicto. Pues hoy el Europarlamento ha votado el primer proyecto de ley para cambiar esto de forma que todas las partes implicadas en el proceso de producción deben tener este certificado. Esta medida afecta a minerales como el estaño, tantalio, tunsteno y oro que son esenciales en la fabricación de tecnologias de uso diario como ordenadores portátiles, electrodomésticos, automoviles y teléfonos móviles.

La duda queda en si esta medida se quedará corta. Gerardo Ríos es coordinador del equipo de empresas de Amnistia Internacional y Mbuyi Kabunda es profesor de Relaciones Internacionales y Estudios Africanos de la Universidad Autónoma e investigador y miembro del Instituto Internacional de Derechos Humanos de Estrasburgo.

Desde Amnistía Internacional, Gerardo Ríos avisa que aún no es una ley: "lo que se ha votado esta mañana es un mandato para que luego se transforme en ley en cada uno de los países". Por lo que "todavía no tenemos una ley, así que mañana será igual que hoy". Cuando la haya, se habrá establecido un método de control para poder investigar la cadena de fabricación para que no se utilicen minerales de países en conflicto. Habrá que estipular esos controles, pero como suele ocurrir, "la parte difícl siempre es la voluntad política". Con voluntad política,. "una vez que exista la legislación, es trabajar para que se aplique" porque las leyes no garantizan que no se cometan delitos, pero si existen permite que se exija y se condene.

Sin embargo, este proyecto de ley sienta un precedente porque como avisa Ríos "la inmensa mayoría de las empresas no estaban cumpliendo con las obligaciones que les imponía la ley". "Estamos hablando de una práctica que tiene larga tradición", dice el profesor Kabunda. Él es congoleño y lamenta que en su país, que es el primer productor de coltán, este mineral "se ha convertido en la fuente de las desgracias del pueblo congoleño". Y mientras allí es su desgracia en otros países es una bendición y hacemos ojos ciegos a que se cometan violaciones de derechos humanos para conseguirlos. "Hay una hipocresía de los países occidentales que se aprovechan de los conflictos para comprar esos diamantes de sangre, como el coltán"

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