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James Horner: In Memoriam

El compositor falleció el pasado lunes en un accidente de avioneta. Tenía 61 años, ganó dos Oscar por "Titanic" y había sido candidato al premio en otras ocho ocasiones más.

James Horner se confesaba seguidor de los grandes sinfonistas como John Williams, aunque también le gustaba integrar en su música el sintetizador y los coros. A pesar de que fue uno de los grandes, Horner no se libraba de las críticas. Muchos aficionados le acusaban de reciclar constantemente melodías de una a otra banda sonora e incluso es famoso el llamado “Parabará de Horner”, cuatro notas que aparecen en muchas de sus partituras. Aquí tenéis algunos ejemplos.

James Horner saltó a la fama en 1982 con la banda sonora de “Star Trek 2, la ira de Khan”. Poco después llegó la banda sonora de “Krull”, que aún hoy en día sigue siendo una de las favoritas de los fans del músico. A los 29 años era el compositor más joven de la historia que dirigía a la Orquesta Sinfónica de Londres.

A lo largo de los años 80 James Horner se fue haciendo un hueco en la primera división de la música cinematográfica gracias a partituras como “El nombre de la rosa”, “Willow” o “Tiempos de gloria”. Su primera nominación al Oscar, de las ocho que logró en su carrera, llegó en 1986 con “Aliens”, la secuela de “Alien el octavo pasajero” que dirigió James Cameron.

Con los 90 llegó su consagración definitiva gracias a títulos como “Apolo 13”, “Leyendas de pasión”, “Juego de Patriotas” o “La máscara del Zorro” y en especial a una de sus obras maestras que injustamente no consiguió el Oscar en su día: “Braveheart”, la película de Mel Gibson.

Pero sin duda la cúspide de su carrera llegó en 1997 gracias a un enorme trasatlántico llamado “Titanic”. James Horner y Cameron no habían acabado muy bien tras la experiencia de “Aliens” pero el músico no dudó en acudir a él al conocer el proyecto que estaba preparando el director. "Titanic" se convirtió en la banda sonora más vendida de la historia y le valió dos Oscar a Horner. Uno a la mejor canción, el archiconocido tema que cantaba Celine Dion, y otro a la mejor partitura.

Con la llegada del siglo XXI Horner perdió algo de fuelle, aunque aún era capaz de ofrecer buenas partituras como las de “Apocalipto”, “Troya” o “Una mente maravillosa”. Sin embargo en 2009 y otra vez de la mano de James Cameron volvió a lograr el éxito multitudinario gracias a “Avatar”, la que él definió como una de las bandas sonoras más complejas de su carrera ya que sus notas debían potenciar todos los elementos de la película: la acción, la fantasía, el romanticismo y el mensaje ecológico.

Hace unos pocos meses James Horner volvió a publicar una nueva banda sonora después de varios años de silencio. Era la de “El último lobo”, la película de Jean-Jacques Anaud. Una partitura sinfónica de gran belleza que realza la emoción de la historia y los imponentes paisajes que se ven en la película. Cuando la comentamos en el programa dijimos que el mejor Horner estaba de vuelta. Desgraciadamente no ha sido así, James Horner se nos ha ido para siempre, dejando a la música de cine sin uno de sus compositores más notables de las tres últimas décadas.

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