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Grecia, retrato de un pueblo dividido

Ante el referéndum, el pueblo griego se debate entre el 'sí' y el 'no' sin saber cual será el resultado y como será la actitud de Europa al día siguiente de conocerse el resultado

Bandera griega en la plaza Syntagma de Atenas. / ()

Dimitris Geronikos, Sofia y Sophie Lamprou. Tres nombres que problamente no digan nada a la sociedad española, pero que el próximo domingo tomarán parte de una decisión que tiene en ascuas a todos los integrantes de la Unión Europea. El referéndum del próximo día 5 de julio y la incertidumbre sobre que ocurrirá tras el 'sí' o 'no' de los ciudadanos griegos al acuerdo mantiene al pueblo heleno divido en dos posturas en el momento en que más unidos deben estar.

Una división que ha quedado patente en las dos concentraciones, una, por el 'no', en Syntagma y la otra, por el 'sí', en los alrededores del antiguo estadio olímpico. 25.000 y 20.000 personas respectivamente con un voto contrapuesto y una idea común: permanecer en la Unión Europea.

"En el referéndum no está en juego ni el euro ni Europa, estamos decidiendo sobre la democracia, sobre el derecho de tomar las decisiones de tu propio país sin el dictado de los mercados", dice Dimitris Geronikos, participe en la manifestación del 'no' y un fijo en las plazas griegas el 25-M, producto heleno del movimiento 15-M español

"Hemos vivido una miseria por las imposiciones financieras", prosigue Dimitris, fiel defensor de Syriza y del Gobierno de Tsipras. "El Gobierno no ha podido aplicar su programa por problemas con Bruselas. Había una discusión durante los cinco meses, pero en realidad no ha aplicado su programa real de Salónica. Si lo aplicara entero, cambiarían muchas cosas en poco tiempo", afirma convencido.

Una línea que comparte Sofia, divorciada y madre de tres hijos. "Lo que no aguantamos más son todas esas medidas de austeridad. Yo estoy harta, quiero votar el ‘no’. Mis tres hijos están estudiando y yo ahora también para no volverme loca", defiende.

Mucho más crítica con el Gobierno de Tsipras se muestra Sophie Lamprou. Es la responsable del HUB, un centro griego de emprendedores. "La incertidumbre nos está destruyendo. La gente joven está separada. Yo no tengo confianza en este gobierno. Pero tanto el gobierno griego como la UE nos están dejando colgados. Vamos a votar una pregunta manipulada donde cada actor ve una pregunta", afirma Sophie, tras sacar a la luz la manipulación a la que, a su juicio, se está sometiendo al pueblo griego en este asunto.

Una manipulación que también apunta Dimitris, aunque este ingeniero agrónomo no culpa tanto a Syriza de ello. "Hay algo de manipulación, pero es un progreso, porque hace 5 años hubo quién decidió por el pueblo griego sobre el futuro del pueblo griego sin conocer la opinión griega. Hay gran diferencia entre la manipulación y la democracia real", reitera. 

Y en medio de todas estas cuestiones está el pueblo griego, que al completo comparte sensaciones como la preocupación o la incertidumbre. Preocupación por el día después, preocupación por una posible salida de la Unión Monetaria, pero sobre todo, preocupación por los suyos. "Conversando con gente te das cuenta de que no sabemos que va a pasar (...) Me preocupa el futuro de mis hijas, me preocupa el futuro de mi madre. Ella tiene una pensión de 300 euros. No paga alquiler, menos mal. Pero paga un montón de fármacos. Estamos viviendo en estos últimos años bastantes recortes y situaciones difíciles", sentencia Sofia. 

Pero a pesar de esa situación, si algo llama la atención en Atenas es la normalidad. "Me sorprende la calma y la tranquilidad de los griegos. Curiosamente desde que ganó Syriza, las manifestaciones han sido más tranquilas. La gente está actuando con más serenidad porque no le queda más amargura", estas palabras son de Ana de Miguel, editora de Atenas Digital, que lleva 5 años en Atenas casada con un griego.

¿Cómo llega Grecia a esta situación?

"Llevamos cinco años de recortes y están intentando ver una luz al final del túnel", sigue Ana de Miguel. ¿Cómo ha llegado el país heleno a esta situación?¿Quién es el responsable?

"Estamos aquí por la debilidad congénita de un estado que no ha funcionado desde que Grecia paso a ser un estado nación. Tiene un sistema clientelista, corrupto. Es un estado que nunca ha funcionado. Por eso no ha habido reformas estructurales como las que necesita el país", afirma María Antonia Sánchez-Vallejo, enviada especial del diario 'El País' a Atenas, y con lo que coincide Kostas Kanaroglou, empresario griego.

"Coincido bastante con ello. Los griegos no miramos muy lejos y esa es la causa que nos ha traído aquí.El pueblo parte de la culpa, pero parte pequeña. Pero es el estado tiene la culpa". Una visión, esta de Kostas, compartida por otras voces de este 'Hora 25', como la del filólogo hispánico Cristóforo Sumillas. "El que tiene la mayor parte de la culpa es el que pone las reglas del juego y las pusieron los dos últimos partidos que gobernaron durante 40 años. Teniendo en cuenta las trampas que le habían preparado la Troika de fuera y del interior (Pasok,  Nueva Democracia y To Potami), Tsipras ha sido coherente con lo que ha hecho. Los bancos no los ha cerrado este gobierno, sino Alemania y Draghi", sentencia Sumillas.

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