Conmigo dentro
Nuestra oyente Rosa Prieto ha querido compartir con nosotros este relato en el que detalle su encuentro con otra mujer


Te tengo frente a mí y no puedo articular palabra, jamás pensé que algún día te vería así, tan cerca de mí, con tus labios color rojo. Lo primero q me sale es tocarte la cara y saber q eres real, acariciar tu mejilla y tocarte el pelo, olerte, sí, quiero saber a qué hueles y así, al acercarme a tu cuello, no puedo contenerme y te beso detrás de la oreja, y me pongo detrás tuya, pero no, no te des la vuelta, quiero besarte la nuca agarrándote de la cintura mientras tú empiezas a estremecerte inclinando la cabeza. Date la vuelta quiero seguir mirándote a los ojos sujetada a tus caderas... No puedo más, deseo besarte con todas mis fuerzas y me lanzo, te beso, un beso largo e intenso pero, no controlo mis manos y te agarro el culo, mientras, con los ojos cerrados, me dejo llevar por el ritmo q marcan tus labios. Dejo de besarte pero relamo mis labios casi ya tan rojos como los tuyos, llevas una camisa que empiezo a desabrochar mientras tú apartas el pelo de mi cara, te quito la camisa y la tiro, miro tímidamente tus senos tapados con un sujetador negro con tiras muy finas que realzan tus pechos, te bajo un tirante y beso tu hombro, acaricio tus brazos y cojo y observo tus manos, esas que con suerte me tocaran. Desabrocho tu sujetador por detrás y lo quito, miro tus tetas, las acaricio, las beso, lamo tus pezones los cuales ya empiezan a ponerse duros y pienso "¡¡madre mía es tan perfecta!! La deseo tanto..." Decido quitarme la camiseta que llevo yo y quedarme en sujetador hasta q tu decidas quitármelo. Desabrocho ahora tus pantalones y te los bajó hasta los tobillos donde luces unos tacones preciosos en color rojos, como tus labios, te empujo a la cama y te quito primero un tacón y luego el otro para sacarte los pantalones, los cuales tiro con fuerza al suelo... Tú te levantas y vuelves a colocarte los tacones... Te miro y sonrío, no puedo creer que estés allí delante de mí tan solo con una pequeña braga y unos tacones... Me dices que me acerqué a ti con el dedo y me agarras del sujetador que aún llevo, pones tus manos detrás, en mi espalda y me lo quitas, muerdes mis pezones con deseo y yo no puedo ocultar mi cara viciosa y feliz al verte disfrutar y por supuesto disfrutando yo sintiendo tu lengua sobre mis pechos. Decido quitarme los pantalones e ir a 4 patas hacia la parte alta de la cama donde estás observándome, te cojo de las muñecas poniéndolas por encima de tu cabeza impidiendo que puedas mover tus brazos y te beso en la boca con mucho más nervio que antes, mucho más caliente cada vez, te beso el cuello y voy besando cada parte de tu cuerpo, los pechos, el ombligo... Recorro con mi lengua y mis labios cada rincón hasta llegar a las ingles, juego un poco y agarro las bragas con los dientes y te las bajo con la boca hasta que se quedan colgadas en tus zapatos y las arrancó con las manos... Beso, lamo y jugueteo alrededor de tu coño, lo acaricio y lo miro como si de un dios se tratara al que hay q alabar. Recorro tus labios vaginales con mi lengua, tu tienes las rodillas dobladas con los tacones encima de la cama... Introduzco un poquito la punta de mi lengua dentro de tu sexo, me encanta la sensación que estoy sintiendo, una mezcla de deseo, lujuria, nervios... Tu clítoris está totalmente húmedo y paso mi lengua, primero, muy lentamente y empiezas a gemir, y luego mucho más rápido yendo tus gemidos también a más... No puedo parar de comértelo, me tienes totalmente fuera de mí... Mientras sigo lamiendo tu clítoris introduzco dos dedos en tu vagina, sacando y metiéndolos varias veces cada vez más rápido y con más fuerza... Noto cómo estás gozando de placer al igual q noto como yo misma estoy completamente mojada. Me agarras del pelo pidiendo que suba a comerte la boca y ha arrancarme las bragas, las cuales destrozas... Ahora estoy encima de ti, sentada e inclinada un poco hacia atrás puedo notar como mi coño contacta con el tuyo y empiezo a moverme cada vez más rápido, las dos estamos chorreando, los gemidos creo que se pueden oír desde la calle... Me estás volviendo loca, sentir tu coño junto al mío... dices "no pares, sí, me gusta..." Yo no puedo parar, siento q me voy a correr de un momento a otro y tú entonces me dices que lo que realmente quieres es que me corra en tu boca y me das la vuelta, bajas a mi coño, mientras con las manos estás tocando y acariciando mis pechos, no puedo parar de gemir de gusto, estás lamiendo el clítoris como si lo hubieras hecho toda la vida, sabes donde más me gusta, ahora lames todo mi sexo de abajo hacia arriba, abarcas con tus dedos mi clítoris no se que estas haciendo pero no puedo más voy a correrme, estoy llegando al clímax y... "sí!!!" Me acabo de correr en tu boca y tu has conseguido correrte tan solo disfrutando de mí, tengo los muslos completamente mojados al igual que los tuyos. Subes hacia dónde estoy y me besas, coges un cigarrillo y me ofreces otro a mí. Es el cigarro más dulce que jamás me he fumado. Una vez terminado el cigarro, acaricio y beso tus interminables piernas, tus pies entaconados... simplemente perfecta! Me recuesto encima de ti mientras me acaricias la cabeza, sin tú ni si quiera saber que el que me toques la cabeza es un orgasmo más.




