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¿Qué representan los baobabs de El principito para usted?

El pequeño creado por Saint-Exupéry ha cumplido 73 años desde su primera publicación y sus palabras siguen siendo interpretadas por pequeños y mayores.

Seguro que conocen a personas mayores que, a pesar de tener decenas de primaveras que no se pueden contar con los dedos de una mano, su nombre no refleja tal madurez: Carmencita, Manolete, Esperancita, Lolita, Juanín, Pepi... Lo mismo pasa con el principito de Saint-Exupéry: sigue siendo un niño aunque acaba de cumplir 73 años. ¿Alguno de ustedes no sabe quién es? Ainhoa nos lo cuenta.

Ahora que nos han presentado al principito, vamos a conocer a Ainhoa. Tiene diez años y le encanta leer, escribir y pintar. Pintar cuadros con pincel. Cuando Ainhoa tenía cuatro años le regalaron este librito y su madre se lo leyó.

Con ella hemos acompañado al principito en sus viajes por los diferentes planetas conociendo a los diferentes personajes. Pasamos las páginas y llegamos al planeta del rey. 

Después viajamos al planeta del vanidoso, ese personaje que lo único que quería era que admiraran sus ropas, su riqueza y su persona: Ainhoa lo tiene claro.

También fuimos juntas al planeta del bebedor avergonzado de beber, del negociador que no podía distraerse ni un momento y del farolero. De este último, la pequeña Ainhoa se quedó con un detalle clave: la importancia de descansar.

Mientras hablaba con ella sobre este libro, me decía que la parte que más le gustaba era del viaje del principito al planeta Tierra.

Allí descubrimos una cosa importantísima: que la rosa del principito no era única...

Y si pequeños y mayores recuerdan un concepto de este libro, es la palabra "Domesticar".

Por cierto, no he dicho que tiene un perro negro precioso, al que adora. Se llama Calo, lo ha domesticado y ella misma dice que es responsable de él. Ainhoa entiende por domesticar esto.

En esta parte del planeta tierra, nos encontramos con Lola, Lola, es una mujer adulta que leyó por primera vez el principito en los años 70. Aprovechamos para preguntarle por su interpretación del concepto:

 Caminando nos encontramos con el zorro y el principito y escuchamos esta conversación detrás de unos arbustos:

Allí escondidas, las dos hablamos del zorro y Ainhoa me explicó porqué quería el zorro ser amigo del pequeño rubio.

Y llegó el gran momento, la gran frase: "He aquí mi secreto. Es muy sencillo: sólo se ve bien con el corazón. Lo esecial es invisible a los ojos".

Pero quién sabe si Ainhoa cuando se relea el libro otra vez... interpreta estas palabras como Lola:

Por cierto... me van a perdonar que vuelva al principio de la historia, mientras el piloto está arreglando su avión aparece el principito y durante la conversación entre ambos el niño le pide el dibujo de un cordero. Se cansa de dibujarlo de diferentes maneras, hasta que pon fin, dibuja una caja, y Lola nos dice:

 Sin embargo... Ainhoa el detalle de la caja con el cordero dentro a Ainhoa no le convence nada:

 Y es que nos los niños nunca dejan de sorprendernos, sobre todo si les preguntamos qué piensan de los adultos:

Recordé que otro elemento importante de la historia eran los baobabs: unos árboles que si no se arrancaban a tiempo en el asteriode el principito lo podría destruir. Pero, para Ainhoa, qué hay a nuestro alrededor que nos puede molestar? Ojo, que se van a sorprender:

Ainhoa me dice que se volverá a leer esta novela corta dentro de unos años, y Lola nos dice que en él busca la frescura.

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