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Miquel Iceta: “Hay que tener un plan por si la vía federal es rechazada”

El primer secretario del PSC defiende su apuesta por la reforma constitucional estipulada en la Declaración de Granada del PSOE pero aboga por debatir otros escenarios, como la vía canadiense, en estos cuatro meses antes del congreso de los socialistas catalanes

El líder del PSC, Miquel Iceta. / /

Mientras el PSOE explora vías y hace números para reducir daños y salir airoso de los pactos poselectorales y las peleas internas, llega desde Cataluña la vía canadiense. En caso de que fracase la reforma constitucional que plantean los socialistas para solucionar el encaje de Cataluña en España, los el PSC propondría al conjunto de los españoles otros instrumentos democráticos, por ejemplo, una ley de la claridad como la canadiense que estableciera las condiciones para si procede verificar el apoyo ciudadano a una eventual secesión. Hablamos con Miquel Iceta, primer secretario del PSC.

¿Cómo sería esa ley de claridad?

En primer lugar, esto es un texto de los que se va a debatir en el PSC, que se hará en noviembre, por lo tanto, no nos encontramos ante una decisión ya tomada, sino frente a un debate que se está abriendo. En segundo lugar, ¿Por qué hay especulaciones sobre qué hacer si fracasa la vía de la reforma constitucional? Me cuenta mucha gente "hombre parece que tenéis muy poca fe en vuestra propuesta si empezáis a especular con qué hacer si fracasa", y la verdad es que nosotros seguimos diciendo que la única propuesta que en estos momentos hay sobre la mesa, para resolver bien el conflicto del encaje entre Cataluña en el conjunto de España, es la propuesta de reforma constitucional federal que los socialistas acordamos en 2013 en Granada.

Dicho esto, es verdad que hay gente en el partido socialista de Cataluña que opina que quizá tendríamos que decir que pasa si esa vía fuera rechazada por los catalanes cuando se someta a referéndum de todos los españoles. En esto hay opiniones distintas, hay quien dice que no hay que ponerse en esa tesitura, sino que hay que esperar y confiar en que todo salga muy bien; y hay quien dice que precisamente la valentía de explicar que seguiríamos trabajando pese a encontrar un acuerdo merece la pena la pena firmarla con toda rotundidad. La gente ha de saber que realmente la ley de la claridad canadiense no fue aceptada por los independentistas del Quebec y que desde que esa ley se aprobó no se ha celebrado ningún referéndum, porque es una ley muy dura, en el sentido que establece que tendría que haber una mayoría muy clara sobre una pregunta muy clara, y que además si la pregunta es sobre la separación el hecho de que gane que 'sí' lo que habilita es a iniciar una negociación, por lo tanto, no necesariamente a la independencia. Son unos requerimientos muy fuertes en el sentido de buscar en todos los sentidos un acuerdo, que es lo que nos mueve a los socialistas catalanes.

Dos cosas a raíz de lo que usted me decía: valentía de los que quieren seguir trabajando, ¿usted está entre los valientes?

Lamento tenerlo que decir de mí mismo, yo creo que sí, pero en esto el socialismo catalán, sea cual sea la posición que finalmente adopte en esto, es muy valiente, en el sentido que nosotros no vamos a dejar de hacer propuestas y de avanzar posiciones para que del debate salga más luz, más claridad, y sobre todo la solución que muchos catalanes esperan. Es verdad que para nosotros lo mejor sería la reforma constitucional y yo espero que en esta legislatura española se abra este camino. Estoy convencidísimo que hay una mayoría de catalanes y una mayoría de los españoles que les gustaría renovar el pacto constitucional del 78, que creen que las cosas han ido bien, pero que de un tiempo a esta parte quizá hay que introducir ajustes, y la mejor manera de hacerlo en por la vía del diálogo, la negociación y el pacto que los socialistas acordamos en Granada.

¿Y hay mucha división interna dentro del PSC?... ¿o mucho debate?

Hay mucho debate, te agradezco que hayas hecho esta matización porque a veces parece que el debate es división. Mire no, el debate es debate, el debate es ganar de aportar, ganas de confrontar, ganas de ponerse de acuerdo, ganas de servir lo mejor posible a los intereses de Cataluña y de toda España, y por lo tanto el hecho de que haya opiniones distintas no nos debe espantar. A mí lo que me preocupa es de aquellos partidos que parecen más bien iglesias, que son dogmas, y se van repitiendo constantemente sin que nadie se atreva a ponerlos en cuestión, o a sugerir otros caminos y otras vías, y quizá, y aprovecho la oportunidad que me dais en la Cadena ser, también hay que entender que quizá en Cataluña vivimos con más angustia la falta de soluciones y de diálogo, que quizá en otros lugares de España. Somos muchísimos los catalanes que nos encontramos como rehenes, como atrapados entre dos gobiernos que no se hablan, no negocian, y entre una situación que cada día parece más empantanada, y quizá por eso el debate sobre estas cuestiones en Cataluña es muy vivo, dinámico y a veces se hace difícil de seguir desde otros lugares.

Usted decía que no se esconda el debate sobre el referéndum, sobre la consulta, que se hable... ¿en Ferraz qué le dicen cuando usted dice eso?

Bueno... En Ferraz me dicen una cosa que yo creo que tienen toda la razón del mundo. Dicen "oye Miquel, con lo que nos costó llegar al acuerdo de Granada, por favor no nos lo reabráis" y entonces yo siempre les digo: "esto no es reabrir Granada, nosotros seguimos allí porque creemos que esa es la solución". Otra cosa es que haya alguien que piense que hay que tener un plan por si este fracasa, pero desde luego el plan bueno es Granada y, desde ese punto de vista, yo pido que nadie se inquiete porque los socialistas catalanes seguimos empeñados en encontrar una solución que creemos además que es la buena porque será fruto de una negociación entre todos y será votada por todos los españoles. No hay algo más firme y más sólido que eso. Pero también han de entender que haya gente que diga, precisamente para dar mayor credibilidad y fuerza a la posición de la reforma constitucional, que si eso no sigue adelante y fuera rechazado o fracasase, los socialistas seguiríamos empeñados en encontrar una solución. E insisto, para los socialistas catalanes nunca sería la separación de Cataluña del resto de España, sino la búsqueda de mecanismos que nos permitan tomar entre todos una decisión que depende de todos.

Las líneas de ese texto, de esa propuesta a debatir, ¿se consultaron de alguna manera con Ferraz?

No. Pero con la dirección del PSC, tampoco. Se trataba de poner en un documento una posición que no es la de nadie, sino que sencillamente sirve para abrir un debate, no para cerrarlo. Hay quien piensa que hay que decir lo que piensa la Ejecutiva y todos los demás, decídame. Nosotros hemos buscado un sistema, que es verdad que tiene su riesgo, para encontrar un texto muy amplio, que no es de nadie y que ahora todo el mundo puede enmendar de forma que tenga por conveniente durante cuatro meses para encontrar una posición común. Y, por lo tanto, solo va a ser consultado con los militantes del PSC en un largo proceso congresual y en el que nadie puede prefigurar ahora cuál va a ser el resultado del debate.

El PSOE parece que está dividido entre quienes piensa que se dé un paso atrás para permitir el Gobierno de Rajoy, quienes creen que los votantes no han dado su voto para eso y la tercera vía de Fernández Vara de la mínima abstención, ¿dónde está situado el PSC?

Miquel Iceta está situado siempre al lado del secretario general del PSOE, de Pedro Sánchez. Quiero hablarlo con él, quiero ver cómo ve las cosas, pero sí que tengo algunas ideas que quizá merezca la pena compartir. La primera, en España es investido quien tenga una mayoría en el Congreso, no basta con llegar primero a las elecciones, sino que realmente necesitas una mayoría. Corresponde a quien las ha ganado buscar esa mayoría. Segundo punto. Los socialistas no estamos por favorecer la investidura de Mariano Rajoy. De hecho, nosotros lo que queremos es introducir cambios en la política española. Y si Mariano Rajoy quiere buscar el apoyo o la abstención de los socialistas, tendrá que hacer algo que no ha hecho hasta ahora, decir los cambios que quiere introducir. Para que las cosas sigan igual y Rajoy siga practicando las políticas de los últimos cuatro años, no les podemos ayudar de ninguna manera. Soy partidario de dejar correr los tiempos. Ahora corresponde a Rajoy buscar esos apoyos. Si es inteligente, sabrá cómo moverse. Si él se da cuenta de que no puede seguir gobernando como cuando tenía mayoría absoluta y tiene propuestas que hacer, estaremos dispuestos a escuchar. No me gustaría que se invirtiera la carga de la prueba, ahora resulta que son los socialistas quienes tienen que demostrar por qué no apoyan a Rajoy. Toca que Rajoy sea capaz de demostrar si Rajoy merece apoyo o abstención.

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