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“El algodón pasa inadvertido en una realidad que consume y desecha”

Espido Freire nos ayuda a comprender lo que la industria de esta materia tiene detrás

Una de las primeras escenas de la película 'Doce año de esclavitud' /

La industria del algodón lleva más de 900 años en el mercado global. Admiradora de El imperio de algodón de Sven Beckert, Espido Freire nos ha ayudado a comprender las dimensiones de esta industria.

Cuando pensamos en el algodón nos vienen a la cabeza prendas de ropa o las esponjosas bolitas blancas que nos venden en las farmacias. Pero quizá olvidemos o no sepamos lo que este producto tiene a sus espaldas. Ese jersey o esa camiseta es el producto final de toda una cadena que había conllevado, no solo la oferta y la demanda de esta materia, sino también, la esclavitud para cosecharlo, hilarlo, tejerlo, coserlo, comentaba Espido Freire.

En el momento en el que esta materia se considera de una riqueza importante, muchos productores fueron convencidos para dedicarse al él en exclusiva. A partir de ahí, la expansión colonialista hace surgir el tráfico con esclavos, cuyo comercio a su vez, estaba  recompensado con telas de algodón. "No solo era un comercio de sangre, sino que favorecía el comercio entre África, América y Europa", explicaba Espido.

"El algodón se ha convertido en un bien de primera necesidad que pasa inadvertido en una realidad que consume y desecha", comentaba. "Hay que saber que la camiseta que estamos pagando mantiene un sistema que se inició hace mucho tiempo pero que ahora continúa vivo", apuntaba.

Pero quizá no sepamos que el algodón también se puede reciclar, de hecho, Espido Freire nos recuerda que hay lugares donde podemos entregar las prendas usadas a cambio de descuentos. "No importa el dinero que tengamos para gastar el dinero en prendas o nuestro gusto, si hemos contraído una obligación de sostenibilidad", apuntaba.

Somos los consumidores los que tenemos la tarea de concienciarnos sobre este hecho, o al menos entender qué hay detrás. "El hecho de comprender este tipo de procesos como el del algodón nos hace valorar el que de pronto podamos sacarnos el esmalte de las uñas con un pequeño pom-pom de algodón", concluía.

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