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LO QUE EL CINE NOS DEJÓ

La última película prohibida por el franquismo

El 13 de octubre se cumplen 30 años del estreno en España de “Senderos de gloria” de Stanley Kubrick. Prohibida durante casi tres décadas fue la última película en estrenarse de la lista negra de la censura.

“Senderos de gloria” está inspirada en hechos reales. Durante la Primera Guerra Mundial, como consecuencia del fracaso de un ataque francés contra una posición alemana, un general hizo fusilar a cuatro soldados acusados de cobardía. En realidad no habían hecho nada, solo eran chivos expiatorios escogidos aleatoriamente que pagaban por una derrota cuya única responsabilidad se debió a la ambición y a la incompetencia de unos cuantos generales.

La película se basa en una novela homónima escrita por Humphrey Cobb a partir de sus vivencias en el frente durante la Primera Guerra Mundial. El director Stanley Kubrick, que la había leído de joven, quería llevarla a la pantalla pero la United Artist no aprobaba el proyecto. Hasta que el guión cayó en manos de Kirk Douglas que convenció al estudio de darle el visto bueno al protagonizar y coproducir él mismo la película, renunciando además a su salario como actor.

La película se rodó en Alemania, en la región de Baviera, y en ella destacan sobre todo las escenas en las trincheras y el ataque a la colina de las hormigas. La escena del ataque es una de las más crudas y realistas de toda la historia del cine. Los planos de la masacre de los hombres del ejército francés, alternados con las reacciones de Kirk Douglas al ver caer a su alrededor a todos sus soldados, retratan como pocas veces se ha hecho el horror del combate.

Kubrick realiza en la película un duro alegato antimilitarista. Los senderos de gloria son aquí los caminos que toman los generales para promocionarse, con la indiferencia más absoluta hacia la muerte de sus hombres. El director nos muestra una brutal contraposición: por un lado las trincheras llenas de barro y heridos. Por otro, el majestuoso palacio donde reside el Estado Mayor. De esta forma la deshumanización de la guerra y la lógica cruel de la jerarquía militar quedan patentes.

“Senderos de gloria” recibió muy buenas críticas en su estreno en Estados Unidos y con ella Kubrick entró a formar parte del rango de los grandes directores, puesto que ya no abandonaría el resto de su carrera. El problema vino cuando la película se estrenó en Europa. Su proyección en Bruselas desencadenó una serie de incidentes por la presión de las asociaciones de ex combatientes belgas y franceses. Las autoridades galas protestaron por la imagen que se proyectaba del ejército francés y gracias a sus presiones “Senderos de gloria” fue prohibida en países como Suiza, Israel, Bélgica o Canadá. Curiosamente en Francia no llegó a prohibirse; simplemente nadie se atrevió a pedir la licencia de exhibición y no sería estrenada hasta 1972. En España también fue vetada su exhibición. Su contenido antimilitarista no gustaba nada al gobierno de Franco y habría que esperar hasta el 13 de octubre de 1986 para que pudiéramos verla en los cines españoles.

Hoy en día “Senderos de gloria” se ha convertido en materia de estudio en los liceos de Francia y la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos la ha incluido en la lista de obras dignas de ser conservadas para futuras generaciones. Una película visceral que remueve conciencias, conmueve e indigna a cualquiera que la ve.

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