¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

LA FIRMA DE IÑAKI GABILONDO

El gran cancerbero

Lo que importa no es si Aznar volverá, ya digo, no va a volver, sino cómo va a comportarse después del divorcio

Están los que quieren que Aznar vuelva. Están los que temen que Aznar vuelva. Están los que se preguntan si Aznar tendrá intención de volver. Y luego está la mayoría, a la que no le importa gran cosa lo que piense o lo que haga José María Aznar. Pero si se da pábulo a la hipótesis del retorno es por el indiscutible arrastre que todavía tiene el expresidente naturalmente en grandes capas del país. Y porque, además, el Partido Popular, desde que se unieron los escombros de la UCD de Suárez y de la Alianza Popular de Manuel Fraga Iribarne, alberga en su seno a familias de distinto color, conservadoras, muy conservadoras, liberales, que abarcan un espectro desde la extrema derecha hasta las afueras de la socialdemocracia, y ese es un espacio muy grande donde pueden acampar muchísimas especulaciones.

Pero no, no volverá. El tiempo ni es misericordioso ni tiene marcha atrás, como todo el mundo sabe muy bien, y como algunos, como Pedro Sánchez, están aprendiendo ahora.

Lo que importa no es si Aznar volverá, ya digo, no va a volver, sino cómo va a comportarse después del divorcio. Y todo hace pensar que puede enredar bastante. Que se puede convertir en una especie de sombra tutelar, un gran cancerbero, ojo vigilante que acecha para tratar de ver si se están traicionando las esencias, y que eso puede resultar bastante incómodo.

En fin, la cosa es que si como ex presidente de honor del Partido Popular Aznar se porta con su partido como se portó como ex presidente del gobierno con su gobierno, al que estuvo poniendo de chupa de dómine por todo el mundo, entonces Rajoy va a tener muchos dolores de cabeza. Y ahora no, porque todo está en calma, pero si empieza a haber alguna crisis, el dolor de cabeza podrá ser muy muy serio.

Cargando