¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

La ¿inexplicable? crisis del Barcelona

Los cuatro factores que influyen en el pobre rendimiento que está demostrando esta temporada el equipo que tiene el tercer presupuesto más alto del baloncesto europeo

Georgios Bartzokas, con los jugadores del equipo de baloncesto del Barcelona. / ()

Que un equipo con el tercer presupuesto más alto de Europa no esté en situación de luchar ahora mismo por conquistar la Euroliga tiene difícil explicación.

Que un conjunto que reúne en su plantilla a Navarro, Rice, Doellman, Tomic y Claver sea decimosegundo en Europa es complicado de entender.

Que un director deportivo haya tenido la posibilidad de fichar tres recambios, en teoría de nivel, por lesiones y que la cosa no carbure no lo comprende la mayoría de la gente.

Sin embargo, la inexplicable crisis del Barça si tiene explicación.
Podríamos empezar diciendo que es difícil que un entrenador nuevo cuaje en un equipo a las primeras de cambio. Bartzokas será lo que sea pero no es un mago. Ni David Copperfield hubiera sido capaz de reparar tantos músculos y huesos como se le han partido a sus jugadores en los meses que llevamos de temporada.

Lo que nos lleva a la segunda explicación. Las lesiones. Es imposible encontrar en el equipo azulgrana una posición que no se haya visto tocada por la desgracia. Y la desgracia puede llegar en forma de accidente, como le paso a Koponen, de lesiones, como por ejemplo le ocurrió a Pau Ribas o por la edad que pasa factura, como el caso de Navarro.

Lo que nos lleva a la tercera explicación. La plantilla envejecida. Navarro cumple 37 este año. Dorsey cumpliría 34 (aunque ya no lo haga de azulgrana), Doellman 32, Rice 30 y Tomic 30 también. La calidad de todos es indudable. Pero no hay duda de que una temporada cargada a los treintañeros les pasa factura. Por lo que se necesita una buena configuración de la plantilla.

Lo que nos lleva a la cuarta explicación. Para mi, causa principal del problema azulgrana. Desde 2010 el Barcelona ha fichado casi 40 jugadores. Con Faverani son 38. Eso hace que ningún proyecto tenga tiempo para asentarse. Pero además tanto fichaje implica mucho error. Y el error se acrecienta cuando en la memoria del seguidor queda que se dejó escapar a jugadores como Ayón o Rudy Fernández que ahora triunfan en el máximo rival.

Así que todas las razones varían el calificativo de la crisis para pasar de incomprensible a bastante explicable. Eso si, las explicaciones no deben servir de excusas. El ADN de un equipo grande no debe llevar en sus células la excusa, la complacencia o la resignación. Por ahí el Barça no solo se quedaría sin futuro en Europa. Se quedaría sin alma en el Palau. Y eso no solo acabaría siendo triste. Sería sencillamente imperdonable.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?