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MEDIO MINUTO

Dos congresos y un precongresual

El año más raro de la política española ha desembocado en cuatro congresos, de los que ya sólo falta el del PSOE

Intenso fin de semana político. El año más raro de la política española ha desembocado en cuatro congresos, de los que ya sólo falta el del PSOE.

En el del PP, el éxito de Rajoy es incuestionable. Tras un año horroroso en el que fue cuestionado, ha sido reelegido por cuarta vez con el 95% de los votos. Sale sin sucesor, sin fecha de caducidad y sin ruido interno. Mantiene intacta la dirección. Y con la ausencia de Aznar, manos libres y cero condicionamientos. Así, ha dejado caer por el patinillo, sin aspavientos, a los restos del aznarismo y a los colaboracionistas con Faes. Nada de redefiniciones ideológicas, nada de ofrecer un plan de futuro a los españoles. ¿Asuntos polémicos? O bien les ha dado una patada hacia adelante, como a la maternidad subrogada; o respecto a la corrupción se decretó que es algo del pasado. Y para terminar, en su discurso puso de relieve el valor del diálogo y se apuntó como un éxito los acuerdos parlamentarios con el PSOE. Conclusión: ningún político lidera hoy a los suyos con tan poco entusiasmo aparente como indiscutible eficiencia.

En Vistalegre, triunfo de Pablo Iglesias y muchas incógnitas abiertas tras un fin de semana muy intenso que ha vivido la formación morada. El de Podemos ha sido un proceso congresual muy participativo y que, pese a sus complicaciones, le da un relato a sus votantes y militantes, a los que rearma.

La victoria incontestable de Iglesias frente a Errejón abre ahora la incógnita de si serán capaces de integrarse y sellar un proyecto unitario y si tiene consecuencias institucionales: si Errejón sigue como portavoz parlamentario; si hay purga, como algunos barruntan, o unidad, como ha exigido la militancia. Y veremos también cuál es el rumbo de Podemos: el que ha ganado es el líder, el equipo y los documentos que apuestan por la radicalización, abomina de la colaboración con el PSOE y defiende ser una fuerza más combativa e irreverente. Al PSOE, por un lado le facilita su recuperación al dejarle despejado el espacio de centro izquierda aunque de cara al futuro le complicará cualquier acercamiento.

Y el tercer acto político del fin de semana, con Susana Díaz en Madrid, rodeada de cargos públicos municipales de toda España. Un acto con indisimulada vocación de pistoletazo de salida.

Fuerza ilusión y ganas. Con estas tres palabras Susana Díaz ha abrochado su primer gran acto precongresual, articulado bajo la excusa del municipalismo, con el que se ha plantado en Madrid coincidiendo con los congresos del PP y Ciudadanos. Aún no es oficial, pero ya nadie duda de que hará pública su candidatura para liderar el PSOE. El acto del sábado tuvo un envoltorio emocionante, dirigido a recuperar la autoestima del partido; constantes apelaciones a la historia del PSOE y, sobre todo, al valor que ella representa como ganadora de elecciones en Andalucía y que será troncal en su campaña: volver a hacer del PSOE un partido ganador.

La carrera está lanzada. Y de alguna forma, todos los congresos están interconectados. Lo que está ocurriendo en cada uno de ellos será determinante para la vida política española.

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