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Maysun, refugiada siria en España: "En la embajada me dijeron que solo podía traerme a uno de mis hijos"

Farmacéutica de profesión, casada con un ingeniero y con dos hijos. Eran una familia de clase media, pero un día tuvo que dejarlo todo y huir de Damasco amenazada de muerte por el régimen

Maysun, la refugiada siria que tuvo que huir de Damasco perseguida por el régimen de Bachar el Asad. /

Los países de la Unión Europea no están obligados a dar un visado humanitario a las personas que deseen entrar en su territorio para pedir asilo. Así lo ha establecido este martes el Tribunal de Justicia de la UE. Entiende, de este modo, que la petición de asilo para residir en Bélgica, de una familia siria, que quiere escapar del horror de Alepo, queda fuera de su aplicación y, por tanto, la decisión corresponde a los Estados miembros.

Maysun, es una de las miles de personas que han tenido que huir de sus casas y empezar de cero en otro país. Farmacéutica de profesión, casada con un ingeniero y dos hijos. Una familia de clase media que un día tuvo que dejarlo todo y huir de Damasco amenazada de muerte por el conflicto. Una carta de invitación de España le permitió escapar y, gracias al apoyo de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) para su integración, hoy vive con su familia en Madrid.

"En la embajada española me dijeron que solo podía traer a uno de mis dos hijos porque solo uno podía venir conmigo. Fue un momento muy duro. Me traje al mayor para protegerlo del ejército, porque tenía 18 años", ha confesado Maysun, farmacéutica de profesión que hasta el inicio del conflicto tenía su propia farmacia. Su vida transcurría con normalidad.

Todo cambió cuando se produjo La Primavera Árabe y las revoluciones de Túnez y Egipto llegaron a Siria. "En los primeros años la revolución era civil, con gente que solo quería democracia. El régimen trató a esas personas con mucha violencia. Mató a mucha gente en la calle y también las dejó morir en la cárcel", ha relatado la farmacéutica.

Ese fue el punto de partida del conflicto y el comienzo de sus problemas, porque a la ciudad comenzó a llegar gente de otros puntos del país que huía de la guerra. Mucha de esa gente iba a la farmacia de Maysun a pedir ayuda y ella se la prestaba. Su actitud molestó al régimen de Bachar el Asad y la apuntaron en una lista negra junto a su hermano médico: "En el año 2013 lo mataron en su casa el día del cumpleaños de su hija, delante de todos".

La carta de invitación a España le llegó gracias a una prima oftalmóloga que trabaja en un hospital madrileño. Llegó con su hijo mayor, después de que tuviera que elegir a uno de los dos. Dejó a su marido y a su hijo menor en Siria y no pudieron venir hasta algo más de un año después. "Vivimos en el centro de refugiados de Alcobendas. Aquí he estudiado español, aunque solo es una hora a la semana. Y también he homologado mi título, para poder trabajar de auxiliar de farmacia", ha explicado Maysun, que ha dejado en su país a sus padres y a sus sobrinos, los hijos de su hermano asesinado.

confesiones

Yo no me muero

si me desnudo en el otoño

Pero me muero

si pasa por mí la primavera

y yo no florezco

"Tenemos que dar las gracias por estar aquí. Entiendo que muchos españoles no quieren que vengamos porque hay crisis económica, pero tienen que saber que los refugiados no somos inmigrantes", ha señalado Maysun, que ha contado también que están muy integrados. Tanto que hasta ha escrito un libro de poemas en español. La farmacéutica lo presentará el próximo día 14 de marzo en la Casa Árabe en Madrid.

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