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Muebles Lufe, el 'Ikea vasco' que arrasa en Internet

Enrique Arrillaga es el responsable de Lufe ('local', 'universal', 'funcional' y 'ecológico'), una fábrica de muebles de madera de pino que vende a través de Internet

Uno de los muebles en venta /

Muebles Lufe, rebautizado como 'el Ikea vasco', es una empresa que nació de las cenizas de una mueblería familiar que quebró por la crisis y cuyo producto estrella es una cama que se monta en 5 minutos y cuesta 30 euros. Surgió por el empeño de la cuarta generación de una familia dedicada a la madera en Azpeitia (Gipuzkoa), y en la filosofía de este emprendedor se unen la robustez y calidad de la tradición maderera y la modernidad de Internet para ofrecer exclusivamente a través de su web muebles diseñados y fabricados en Euskadi.

Enrique Arrillaga es el responsable de Lufe ('local', 'universal', 'funcional' y 'ecológico'), un empresario que tras no poder hacer frente a la crisis económica con su empresa familiar, una fábrica de muebles de madera de pino, decidió reinventarse sin perder la esencia. Cuenta que durante los últimos años de la empresa ya desaparecida, hizo lo posible por buscar productos con valor añadido, pero aún así no logró salvar la empresa. En 2005 tuvo un intento de comercializar productos a través de Internet que no llegó a cuajar. A última hora, cuando ya habían entrado en concurso de acreedores, sacaron una cama muy barata. En esos proyectos fallidos hay que buscar el origen del éxito de Lufe.

"La opción era buscar tabajo o intentar hacer algo con lo aprendido", explica Arrillaga. Él estudió ingeniería mecánica y hace cinco años hizo un curso de liderazgo de la Asociación de Empresarios de Guipúzkoa que le ayudó mucho "a darle la vuelta a los errores, a buscar una visión diferente, a aprender a escuchar".

Con esos conceptos en mente, hace tres años comenzó Lufe desde la nave de un amigo que les dejó un espacio: hiceron una web y empezaron a desarrollar productos en la misma línea que la cama de 2005. Por aquel entonces fabricaban casi sin stock pero con unos precios bajísimos. Poco a poco fueron a más: a los cuatro meses consiguió alquilar una nave, y año tras año han ido aumentando las ventas...hasta que por su tercer aniversario lanzaron una nota de prensa que originó un artículo en El País. "Las ventas se multiplicaron por ocho", afirma Enrique, que confiesa estar emocionado. "Es una alegría impresionante, no sé si lo volveré a vivir. Hemos pasado de tener 20 pedidos al día a 160". 

La empresa, que contaba con ocho trabajadores, tenía un crecimiento natural muy positivo y ya habían contratado a más gente para "organizar internamente y ampliar la plantilla" antes del boom derivado del artículo de El País. Tienen capacidad pero necesitan un poco de tiempo para reorganizarse y dar respuesta a todo el mundo. Tras vivir lo que han vivido, se toman este crecimiento de manera extremadamente prudente: "no queremos hacer las cosas mal".

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