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MIÉNTEME CINE

Tocar la muerte

El cine ha fomentado nuestro miedo a la muerte. Pero... ¿Ha sido fiel a la realidad?

Durante un mes, varios criados de una familia anglosajona adinerada se alternaron cada doce horas para sentarse junto a la boca de un tubo que se hundía a dos metros bajo tierra. Pasados los treinta días sin que se escuchara nada saliendo del tubo, sus amos consideraron que el familiar enterrado estaba bien muerto. El relato de Edgar Allan Poe sobre la catalepsia, publicado en 1844, recogía una realidad que inspiró el terror más profundo en toda una generación, ya se tratara de albañiles o profesores. La ciencia ha eliminado este miedo que atrajo a Poe, cuyos restos descansan en un cementerio de Baltimore desde donde Javier del Pino nos cuenta el misterio que provocó su tumba.

Ningún otro autor de misterio ha sido tan llevado al cine como Poe, cuya propia muerte no ha podido esclarecerse, y que ha inspirado una única película con él como personaje, El misterio del cuervo, y la novela La sombra de Poe de Matthew Pearl, un especialista en ficción sobre la época.

Paqui con los actores de La Mansión de la Familia Dam / Beatriz Nogal

Paqui Ramos y Beatriz Nogal experimentan las sensaciones que provoca el miedo en nuestros cuerpos, "atendidas" por los actores que viven de asustar en un túnel del terror en El cementerio de las ánimas, un aspecto del miedo controlado que ha florecido en muchos países y parques de atracciones.

Carlos practicando el boca a boca a Ana / Carlos López-Tapia

La regla del cuatro y la vida, 40 días sin comer, 4 sin beber y 4 minutos sin respirar, quedó anticuada gracias a un médico vienés fallecido en 2003, creador de la técnica de resucitación. Los mayores hospitales del mundo albergan desde los años cincuenta las diversas variantes de Ana, el nombre dado a muchos de los maniquíes que se emplean para enseñar esa técnica de Recuperación Cardio pulmonar (RPC), y cuyo rostro reproduce el de una máscara decorativa muy popular en las paredes de las casas burguesas europeas a finales del siglo XIX... que esconde su propia historia gótica.

El doctor Juan Carlos Martín Benítez, médico intensivista del Hosp. Clínico San Carlos de Madrid, nos introduce en el mundo del masaje cardiaco, muy toscamente representado en las pantallas; y nos acompaña en el Estudio para hablarnos de la técnica capaz de sacar a una persona de una parada cardiorespiratoria considerada muerte irreparable hasta hace sesenta años.

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