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'Deportado 4443', una novela gráfica sobre españoles en Mauthausen

Hablamos con Carlos Hernández, el coautor del cómic

El 5 de mayo de 1945 las tropas estadounidenses entraron en el campo de concentración nazi de Mauthausen. Hace 72 años los republicanos españoles recibieron a los aliados con el cartel: "Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas libertadoras". Mauthausen y los subcampos que dependían de él tuvieron el mayor número de prisioneros de nuestro país. En total fueron encerrados más de 7.500 y murieron cerca de 5.000. Sus historias se cuentan en el cómic "Deportado 4443" que se acaba de publicar y que está basado en los tuits que escribió Carlos Hernández sobre la experiencia de su tío prisionero allí.

Carlos Hernández ha entrevistado a la decena de supervivientes que continúan vivos, y de todos saca un denominador común, el homenaje que tienen pendiente y que no han recibido. “Es uno de los colectivo que más traiciones históricas han recibido”: la guerra civil española donde no encuentran apoyos. Francia les trata como perros, los encierra en campos y muchos mueren allí, unos 14.000 aproximadamente, y por último el final de la guerra mundial, que no les trae nada bueno. Y después de todo esto, con la llegada de la democracia en España continúa su calvario.

Este escritor creó una web, un grupo en Facebook, una cuenta de twitter, y muchas maneras para llagar a los jóvenes pero un día recibió una llamada, era Ioannes Ensis, un seguidor de los relatos que escribía en twitter, y le dijo que tenía la necesidad de plasmarlos en dibujos, y de ahí nació este proyecto. “Ha tapado un agujero gráfico que teníamos”.

La historia habla de Antonio Hernández Marín, el “tío de Francia”, que estuvo recluido en Mauthausen y que murió en 1992. Hernández cuenta que siempre quiso escribir sobre esto y contarle al mundo que hay una realidad que está callada. Hace años pensó era demasiado joven para preocuparse por este historia pero siempre lo mantuvo como un objetivo. “Me enfadé cuando empecé a investigar porque me di cuenta de que no tenía ni idea, no sabía que Franco había sido el artífice de todo esto”, del envío de los españoles a los campos, donde morían, ya que no fue un cómplice pasivo, como siempre se dice, sino que Hitler no hubiera enviado a los españoles a los campos de concentración si no fuera propiciado por el dictador español.

Este cómic es hiperrealista, supera con crecer cualquier relato de ficción y está basado en la vida y en la muerte. Es un cómic que no tiene, por difícil que resulte creerlo, nada inventado, eso le convierte en una obra militante. "Hubo alguna vez en que cambiamos una viñeta porque el barracón estaba dibujado en ladrillo y en realidad era de madera o porque la gorra de un soldado alemán no aparecía tal y como era”. Es una visión dibujada de un relato que ocurrió.

El cómic es una manera de rendir homenaje a tantas personas que murieron sin causa, que quedaron en el olvido y con los que la historia tiene muchas cuentas pendientes. Es un cómic que muestra que la historia pasada no debe ser olvidada y que los personajes que aparecen son parte de nuestro ADN.

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